El pitazo final del árbitro francés Francois Letexie decretó no solo el definitivo 3 a 2 sobre Egipto en Atlanta y la clasificación a los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026, sino también el desahogo más profundo e íntimo de Lionel Messi.
Apenas concluyó el encuentro, el capitán argentino no pudo contener la tremenda carga de tensión acumulada a lo largo de los 90 minutos y rompió en un llanto.
Las imágenes, reflejadas en los videos que rápidamente se viralizaron, muestran al diez conmovido hasta las lágrimas, graficando el sufrimiento que significó revertir un trámite sumamente adverso y cambiante.
En medio de esa tremenda muestra de emoción, sus compañeros no tardaron en rodearlo para fundirse en abrazos interminables, dejando en claro el liderazgo del astro rosarino y la unión de un plantel que volvió a dar la cara en el momento más crítico del torneo.
