Las viviendas construidas con contenedores marítimos reciclados dejaron de ser una tendencia pasajera y se están consolidando en Mendoza como una alternativa rápida, económica y adaptable. En la actualidad, se utilizan en desarrollos turísticos, pero también empezaron a aparecer en barrios privados y proyectos residenciales, impulsados por su versatilidad y por un mercado que busca soluciones habitacionales más ágiles.

Antonela Ortega, responsable de logística y funcionamiento de Viviendas Cóndor, explicó que el sistema ganó terreno por sus ventajas prácticas y constructivas.

“El avance es claro: es un método limpio, rápido y resistente, que se adapta fácilmente a distintas necesidades. Además, no genera desperdicio de materiales ni requiere grandes equipos de mano de obra”, detalló en diálogo con El Sol.

Ortega subraya un punto clave: al tratarse de módulos, se puede empezar con un espacio pequeño e ir ampliando con el tiempo: “Podés iniciar con un módulo y sumar otro cuando lo necesites”.

La presidenta del Colegio de Arquitectos de Mendoza, María Leticia Martínez, por su parte, coincidió en que el sistema modular llegó para quedarse y que los municipios deberán actualizar sus reglamentaciones.

“Es una tendencia de la cual no podemos hacer oídos sordos. Los municipios tendrán que adaptar la normativa para aceptarlos. Todo se puede ajustar, pero es indispensable que las comunas se alineen con lo que está sucediendo”, advirtió.

Martínez aclaró, sin embargo, que estas unidades suelen ser más pequeñas y angostas, por lo que es necesario unir módulos para obtener espacios realmente habitables. También remarcó que, aunque suelen ser más económicas que una vivienda tradicional, cada proyecto debe evaluarse según sus materiales, terminación y uso.

En la provincia, los contenedores se demandan principalmente para:

  • Cabañas y dormis turísticos
  • Quinchos y módulos recreativos
  • Oficinas y locales comerciales

El uso como vivienda permanente crece lentamente, aunque algunos barrios privados ya permiten su instalación siempre que cumplan estándares establecidos.

Cuánto cuestan y qué opciones existen

Los precios varían según la superficie, origen del contenedor y terminaciones. Un monoambiente de 15 m², basado en un contenedor de 20 pies completamente equipado, ronda los $18.300.000. Es un formato elegido para dormis turísticos y pequeñas casas de fin de semana.

Vivienda de 30 m² con contenedor de 40 pies.

También existen modelos tipo cápsulas, comercializados en Argentina por Höli Haus, cuyos valores se manejan en dólares:

  • 18 m²: u$s 39.000 + IVA.
  • 38 m²: u$s 66.000 + IVA.

El plazo de entrega suele ser de unos cuatro meses y otra ventaja es el acceso al financiamiento, con planes de hasta 72 cuotas, lo que amplía la accesibilidad para quienes buscan construir con este sistema.

Vivienda de 15 m².

Ventajas técnicas

Además del menor costo y la rapidez de ejecución, una unidad puede estar lista en apenas 60 días, estas viviendas ofrecen características muy valoradas en Mendoza:

  • Estructuras antisísmicas, acordes al reglamento local.
  • Barrera antihumedad gracias al tratamiento del acero y refuerzos de fibra de vidrio o madera.
  • Transportables, lo que las hace ideales para zonas rurales o de difícil acceso.

A esto se suma su impacto ambiental positivo. Los contenedores, una vez que dejan de ser útiles para el transporte marítimo, se convierten en desecho. Reutilizarlos reduce la huella de carbono y les da una segunda vida útil.

Origen y adaptación local

La mayoría de los contenedores que llegan a Mendoza provienen de Buenos Aires o Chile. Para convertirlos en espacios habitables es indispensable realizar un correcto aislamiento térmico y acústico, etapa clave para evitar el sobrecalentamiento en verano o el frío intenso en invierno.

Las empresas mendocinas especializadas ya desarrollan sistemas de aislamiento propios, pensados para mejorar la eficiencia energética y adaptarse al clima de la provincia.Como en cualquier obra privada, además, es obligatorio presentar los planos y obtener la aprobación municipal, proceso que se mantiene con los mismos requisitos que las construcciones tradicionales.