Las víctimas del ex Próvolo expresaron su enojo luego de la sentencia.

Luego de que se conociera la sentencia que absolvió a la monja Kumiko Kosaka y a otras autoridades del ex instituto Próvolo, las víctimas expresaron su enojo y dolor por el fallo en el exterior del Polo Judicial.

Necesitamos el apoyo de todas las personas, de la comunidad sorda“, expresó en lenguaje de señas una de las personas que esperaba que el dictamen fuera reparador. Luego, se tomó las caras con las manos y se puso a llorar.

Otra de las personas que transitó por aquella institución para personas sordomudas en Carrodilla, que hoy ya no existe, aseguró también en ese lenguaje que “no hubo justicia, fue muy oscuro todo” y agregó que “no hubo un reconocimiento” para los ex alumnos que denunciaron los vejámenes. “Siento que estamos perdidos. Es muy triste“.

Mientras algunos aseguraban que seguirán luchando, también adelantaron que irán por la apelación del fallo de las juezas Gabriela Urciuolo, María Belén Renna y María Belén Salido.

Los cuestionamientos apuntaron precisamente a las integrantes del tribunal. “Las tres juezas son un desastre. Las monjas se mostraron como lobos con cuerpo de ovejas. Lo hay Justicia. No piensan en las víctimas“.

La sentencia de la segunda causa que derivó de los abusos en el Próvolo terminó con todas las ex autoridades absueltas: a Kosaka, se le agregaron Graciela Pascual -en su momento, representante legal-, Gladys Edith Pinacca Andrade -ex directora-, la monja Asunción Martínez y la cocinera Noemí Paz, como también otras ex empleadas: Valeska QuintanaLaura Gaetán y Cristina Leguiza y la psicóloga Cecilia Raffo.