El Tribunal Oral Federal N°2 de Mendoza declaró culpable este martes al ex juez federal Walter Ricardo Bento como jefe de una asociación ilícita dedicada al cobro de sobornos para beneficiar imputados. Estos son los 12 fragmentos más destacados de la lectura de la sentencia.
1. “De la prueba producida en el debate surge con claridad que la conducta atribuida a Bento no se agotó en una conducta pasiva de no entregar un celular; sino que integró una maniobra orientada a impedir que la investigación accediera a información relevante”.
2. “El Tribunal tiene por acreditado que al menos desde el año 2007 funcionó con base en el ámbito del Juzgado Federal Nº1 de Mendoza una asociación ilícita de carácter permanente, estructurada y jerarquizada cuya finalidad fue la obtención de beneficios económicos ilegales mediante la venta de decisiones judiciales”.
3. “El análisis conjunto de la prueba permite concluir que el grupo familiar fue utilizado como una estructura de soporte del lavado de activos y que las operaciones intrafamiliares permitieron reducir riesgos, evitar cuestionamientos externos y generar una fachada de ayuda económica entre parientes”.
4. “Se tiene probada la comisión del delito de lavado de activos, lo que configura una expresión paradigmática de corrupción judicial, en tanto se utilizó la función del juez como plataforma para la obtención y legitimación de beneficios ilícitos”.
5. “Los acusados integraron y sostuvieron durante un prolongado periodo un entramado familiar destinado a incorporar al circuito económico formal activos provenientes de actividades ilícitas mediante la utilización de diversas tipologías clásicas del lavado de activos”.
6. “En los casos en los que se abonaba la suma exigida los beneficios efectivamente se concretaban; en cambio cuando las personas se negaban a pagar las causas seguían su curso normal”.
7. “Resulta particularmente revelador el volumen de contacto entre ambos, Bento y Aliaga (…), y la forma en que los integrantes se referían a Bento, como ‘el jefe’, ‘el gran jefe’, ‘el número 1’, ‘el toben’, ‘el Volkswagen’, ‘o el gran gran’, así como la certeza generalizada de que el dinero solicitado por Aliaga tenía como destinatario final al magistrado”.
8. “No puede sostenerse la tesis defensiva que pretende reducir el accionar de la organización a estafas individuales o a una supuesta venta de humo por parte de terceros ajenos al juez”.
9. “La estructura, la permanencia en el tiempo, la división de roles, la reiteración de maniobras y la efectiva obtención de resultados judiciales demuestra sin margen de duda razonable la existencia de una asociación ilícita típica, organizada para delinquir y liderada desde el propio Poder Judicial por quien debía garantizar la legalidad del sistema”.
10. “Walter Bento en su condición de juez federal fue el jefe de una organización criminal que convirtió la función judicial en una mercancía. Utilizó el proceso penal como proceso penal como herramienta de presión y enriquecimiento y lesionó de manera grave la confianza pública en la administración de justicia”.
11. “La finalidad común que unía a todos los integrantes era clara: obtener dinero a cambio de decisiones judiciales ilegítimas”.
12. “Las comunicaciones entre Bento y Aliga, los audios, los mensajes reconocidos por testigos e imputados, así como el inexplicable crecimiento patrimonial del ex juez y su entorno refuerzan de manera contundente la conclusión alcanzada”.
