La Vía Blanca es, junto con el Carrusel, la principal fiesta popular de los mendocinos en tiempos de vendimia. Con todas las reinas departamentales desfilando por la icónica calle San Martín, miles de mendocinos alentaron a sus favoritas desde las calles.

¿Racimos? No, globos

La reina de Maipú, Brunela Puga, sorprendió tirando globos en remplazo de uvas y otras frutas, con un mensaje sobre la importancia de la lucha contra el cáncer y la donación de médula ósea. Una buena iniciativa para concientizar.


Cordón policial

La presencia policial garantizó, al menos en un primer momento, un ambiente seguro y familiar, clave para un evento tan concurrido donde turistas y locales disfrutaron desde diferentes puntos de la ciudad.


El problema es que, cuando pasaron los carros, todos se abalanzaron en busca de algún premio. Contra la ansiedad, no hubo operativo que valga.

La sorpresa explosiva

Hay que recordar que los carros alegóricos compiten por dos premios: uno mayor, de 600 mil pesos, y otro de menor, de 300 mil pesos, al mejor diseño.

Por eso, en Junín se lanzaron con un efecto que generó sorpresa, pero también más de un susto. Añadieron un espectáculo de fuegos artificiales en las laterales del carro que dejó a todos maravillados.


La despedida de Ana Laura y Gemina

La reina Ana Laura Verde y virreina Nacional  Gemina Navarro no solo deslumbraron con su belleza, sino también con sus palabras, instando a las hinchadas a apoyar a sus candidatas y agradeciendo el cariño de los mendocinos durante todo el año.

Una importante advertencia

A pesar de las advertencias sobre la peligrosidad de moverse durante el desfile, las reinas adultas demostraron su destreza al permanecer en sus lugares, desafiando las leyes de la física.

Y las reinas, cumplieron: