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La llegada del Año Nuevo en la región de Valparaíso estuvo marcada este año por la frustración de miles de personas que no pudieron disfrutar plenamente del tradicional espectáculo de fuegos artificiales. Una vaguada costera, sumada a una intensa neblina, complicó seriamente la visibilidad del show pirotécnico que cada temporada convoca a residentes y turistas, entre ellos, muchos mendocinos que viajaron a Viña del Mar.

El espectáculo, a cargo de la empresa colombiana El Vaquero, había sido diseñado para extenderse durante 20 minutos y contemplaba 17 puntos de lanzamiento distribuidos a lo largo del borde costero. Sin embargo, las condiciones meteorológicas jugaron en contra: en varios sectores, los fuegos quedaron prácticamente ocultos por la bruma, lo que impidió apreciar gran parte del despliegue visual.

Desde temprano, la presencia de nubosidad baja y bancos de niebla ya generaba dudas entre quienes se acercaron a la costa para recibir el nuevo año. Finalmente, al momento del inicio del show, la visibilidad era reducida en amplios tramos, tanto en Viña del Mar como en Valparaíso, lo que derivó en reclamos y malestar entre los asistentes.

Las críticas no tardaron en aparecer entre quienes habían viajado especialmente para presenciar espectáculo o aguardaban el tradicional show tanto desde la costa como desde algunos edificios.