Este jueves, un grupo de argentinos regresaba de un “tour de compras” por Santiago de Chile y al realizar aduana en territorio mendocino se vieron envuelto en un gran revuelo que incluyó gritos, cachetazos y mercadería retenida.

Una de las mendocinas, que viajaba en el colectivo que supuestamente fue retenido por varias horas en el Complejo Horcones, contó a El Sol que había hecho compras en el vecino país, ya que a pesar del cambio, conviene traer indumentaria y calzados de Santiago. “Era la primera vez que iba en este tour de compras. Fui a buscar ropa a mis hijos. Lo que nunca imaginé es que íbamos a vivir todo el escándalo que se desató en la aduana argentina”, dijo la joven de 25 años, quien pidió mantener su identidad en reserva.

Según el relato de la chica, ya habían controlado el equipaje de casi todos los pasajeros cuando se armó una discusión con una mujer y un joven que se habían excedido en el valor permitido para ingresar productos en el país. “El personal de Aduana y Afip le dijo que le iban a retener lo que llevaba, cuando empezó la discusión. De repente vimos que el joven increpó y golpeó a uno de los trabajadores y, en medio de ese lío, el aduanero le dio una cachetada a la señora“, detalló la mendocina.

La joven madre aseguró que, después de ese episodio, la situación se volvió tensa entre los pasajeros y los trabajadores. “Nos trataron muy mal. Ya nos habían revisado y nos hicieron descender del colectivo para volver a inspeccionar el equipaje. Nos quitaron todo lo que traíamos hasta nuestra propia ropa. A algunos pasajeros, les sacaron sus celulares personales. A mí me retuvieron mi DNI por dos horas. Fue una falta total de respeto y un abuso de autoridad lo que hicieron”, dijo ofuscada la muchacha, quien comentó que llegaron a Horcones a las 11 de la mañana del jueves y estuvieron hasta las 3 de la madrugada de este viernes.

“Ahora tengo que esperar 15 días, pagar una multa y ver si me devuelven lo que compré”, agregó la mendocina.

La otra campana

El Sol se comunicó con Enrique Fernández, jefe de la División Operativa de Aduana Cristo Redentor, quien detalló que “una persona de sexo masculino se resistió al secuestro de la mercadería que traía y le pegó a uno de nuestros funcionarios. Inmediatamente, se solicitó la presencia de Gendarmería. Se labraron actas y desconozco, porque no estaba en el momento del hecho, si el funcionario golpeó a alguna persona”.

El jefe de Aduana aclaró que al país sólo se puede ingresar mercadería para uso personal y/o para regalar, pero no para vender. Y precisó que cuando los aduaneros ven que traen en exceso, la retienen porque “claramente es para la venta”.

Por su lado, Diario de Cuyo publicó que la mujer envuelta en el escándalo sería una sanjuanina, de 57 años, que hace más de siete años se gana la vida vendiendo ropa.