Los nueve galgos rescatados durante un operativo en El Algarrobal, Las Heras, ingresaron este miércoles en una etapa decisiva. Luego de ser retirados de una carrera clandestina, actividad prohibida en Argentina por la Ley 27.330, los perros quedaron bajo resguardo judicial y comenzaron un proceso integral de recuperación, mientras avanza la causa que dejó diez personas detenidas.

La Asociación PEMPA, entidad reconocida por su labor en rescate y rehabilitación de caballos, decidió intervenir en este caso para brindar contención inmediata a los galgos. Su representante, Jerónimo Allende, destacó que la Justicia otorgó la guarda judicial provisoria para garantizar la seguridad y el bienestar de estos seres sintientes mientras continúa el proceso. 

“Todo fue gracias al rol del operativo conjunto entre Policía Rural, oficinas investigativas, Fiscalía y la organización Proyecto Galgo Argentina, responsable de la denuncia inicial”, aclaró.

Los animales, por su parte, evidencian signos de explotación consecuencia de su participación en carreras clandestinas. “Su musculatura no es normal”, explicó Allende, aunque aclaró que aún esperan resultados de sangre y orina para determinar si fueron sometidos a sustancias, lo que podría derivar en nuevas imputaciones vinculadas a la ley de Estupefacientes y la Ley 14.346 de Maltrato animal.

“El primer abordaje se enfoca en su estabilidad emocional. Hay que demostrarles que no todos los seres humanos somos iguales, que ahora van a estar cuidados, protegidos y tratados como miembros de la familia”, señaló Allende.

Pese al contexto previo de sometimiento, los perros mostraron docilidad y necesidad de contacto humano. Incluso, durante los procedimientos médicos se comportaron con mansedumbre, una señal del estrés y condicionamiento al que estaban expuestos.

Hogares de tránsito y adopciones futuras

Por el momento, los galgos quedarán distribuidos en hogares de tránsito administrados por integrantes de PEMPA. La adopción definitiva no será considerada hasta que la Justicia determine la custodia plena de los animales.

Algunos de los perros ya tienen familias de resguardo para las próximas horas. Si bien hoy no quedan galgos disponibles, Allende aclaró que más adelante buscarán adoptantes.

“Es importante que la gente se comunique, porque estos tránsitos son provisorios y en unos meses vamos a requerir adopciones definitivas”, concluyó.

En línea con el enfoque de la organización, cada galgo recibirá un nombre propio, símbolo del inicio de una nueva vida y una identidad reconocida: “Ellos son seres individuales, sujetos de derecho, y cada uno llevará su identidad”.

Para aquellos que deseen acompañar el proceso o anotarse para futuras adopciones pueden contactar a Asociación PEMPA a través de sus redes sociales oficiales. La entidad también recibe voluntarios y donaciones para cubrir gastos médicos, alimentación y traslados.