Finalmente llegó la limpieza. El Departamento General de Irrigación comenzó este viernes las tareas en el canal que días atrás se desbordó e inundó el barrio Viñas del Carril, en la zona de Puente de Hierro, luego de años de reclamos de los vecinos que nunca habían obtenido una respuesta definitiva. Con maquinaria pesada, los operarios retiraron una gran cantidad de basura acumulada en el cauce. El trabajo continuará el sábado en el tramo restante.
No es un dato menor: se trata de canal Tulumaya que, al desbordarse, no solo anegó calles y viviendas sino que arrastró desechos cloacales que llegaron hasta el interior de las casas. Durante la inundación, los vecinos advirtieron sobre las condiciones insalubres en las que quedaron, sin poder usar los baños ni acceder a agua segura por la contaminación.
La situación tomó visibilidad esta semana, pero las denuncias de los vecinos no son nuevas. La falta de limpieza y el mantenimiento del canal es algo que esperaron durante mucho tiempo: “Es la primera vez en 20 años que lo limpian”, confiaron. Y recordaron que las inundaciones se repiten cada vez que llueve con intensidad. La acumulación de residuos, plásticos y vegetación dificultaba hace mucho la circulación del agua.
El caso Viñas del Carril dejó al descubierto, además, una maraña administrativa de larga data. El barrio está ubicado geográficamente en Maipú, pero los vecinos aseguran que pagan las tasas a Guaymallén. Maipú sostiene que el barrio no está asentado y que se encuentra en un “gris legal”, por lo que no presta servicios; Guaymallén afirma que el barrio “es de Maipú” y que no debería estar empadronado allí. En el medio, los vecinos denuncian que ante cada problema los derivan de un municipio al otro sin obtener soluciones.


La inundación, registrada tras las intensas lluvias de la madrugada del 13 de octubre, obligó a evacuar a 16 familias, que fueron trasladadas al polideportivo Nicolino Locche de Guaymallén. Todas ya volvieron a sus hogares.
Irrigación atribuyó el desborde a que el canal -pensado para conducir agua de riego y no de lluvia- fue superado por la descarga aluvional, en lo que se considera una de las primeras manifestaciones del fenómeno del Súper Niño en Mendoza.
