Credit: Andrea Ginestar

Los dos presos que tomaron como rehén a un penitenciario en la cárcel de Boulogne Sur Mer no serán trasladados como pidieron en el marco de las negociaciones, sino que serán alojados en una zona de máxima seguridad. El penitenciario recibirá asistencia psicológica para afrontar las consecuencias emocionales del episodio y el impacto de haberse enterado de la muerte de sus familiares.

El director del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, fue categórico al referirse a las consecuencias que podría tener el episodio para los dos presos. Según explicó, ambos permanecerán inicialmente en el establecimiento mientras se completan los controles médicos y luego se evaluará su traslado al programa de muy alto perfil, que se encuentra en Almafuerte.

“Estas personas han dañado a un penitenciario sin sentido, en consecuencia van a permanecer en este penal hasta que le hagamos los estudios médicos y posteriormente van a ser alojados en la unidad de muy alto perfil“, dijo.

Ese régimen contempla condiciones de seguridad más estrictas que las habituales. De acuerdo con lo explicado por el funcionario, incluye restricciones a las visitas de contacto y al ingreso de elementos, además de limitar las visitas a familiares directos. La permanencia en ese esquema será evaluada durante un período inicial de 180 días, con la posibilidad de extenderlo a 360 días.

En el procedimiento también intervino la unidad fiscal. Como parte de las gestiones para resolver el conflicto, se presentó el procurador de las personas privadas de libertad, Luis Romero, con el objetivo de facilitar la rendición de los reclusos.

Finalmente, se firmó un acta en la que el Servicio Penitenciario se comprometió a resguardar la integridad física de los internos. Sin embargo, Orellana aclaró que ese compromiso no implica beneficios ni modifica las medidas que se evalúan por el episodio.

“El procurador cumplió su rol, yo voy a cumplir el mío como director del servicio”, sostuvo el funcionario al ser consultado sobre las condiciones acordadas durante la negociación.

“El servicio ha cambiado completamente la visión sobre estas dos personas, son personas que tienen 27 años de condena con 17 años de cárcel cada uno y no estamos para nada dispuestos a soportar este tipo de actitudes cuando el Servicio Penitenciario está garantizando sus derechos”, agregó.

Según precisó, fueron condenados por robo agravado con homicidio y tuvieron dificultades de convivencia, por lo que habían pasado por distintos establecimientos penitenciarios.

El estado de salud del agente

La toma del penitenciario comenzó a la 1.15. Los internos le robaron el celular al efectivo y publicaron un video de él sometido. Además, llamaron a los familiares para pedir dinero. Los parientes viajaron desde La Paz para llegar a la cárcel y asistirlo, pero chocaron en el camino y murieron su madre y una tía.

Tras ser liberado, el agente fue trasladado a la Clínica Francesa para someterse a una evaluación médica. Además, recibirá asistencia del equipo de salud mental para abordar las consecuencias emocionales que le dejó el episodio.

El director del Servicio Penitenciario señaló que el trabajador se encontraba profundamente afectado por lo ocurrido. Además, explicó que se realizarían estudios para determinar si presentaba hematomas u otras lesiones relacionadas con el episodio.