Ilustrativa

Un comisario de la Policía de Mendoza fue suspendido de su cargo por utilizar patrulleros para fines personales. El uniformado, quien se desempeñaba como Jefe de la Unidad Especial de Patrullaje de Godoy Cruz, recibió una sanción de 36 días de suspensión laboral luego de que una investigación interna confirmara que usaba los móviles para ir y volver de su domicilio, y hasta para asistir a un gimnasio.

La investigación se inició a raíz de una denuncia anónima que alertaba sobre el uso indebido de los vehículos. A partir de esa pista, el Ministerio de Seguridad inició un sumario administrativo y recopiló pruebas contundentes. Se accedió a los libros de novedades de la Unidad y a los registros de geolocalización (Sitrack) de los patrulleros, lo que permitió rastrear los movimientos del comisario.

Los informes confirmaron que el Comisario Inspector usó los vehículos en al menos diez ocasiones entre abril y septiembre de 2022 para desplazamientos no relacionados con sus funciones. Incluso se registró un traslado a un club de suboficiales del Ejército.

La defensa y el fallo

Durante el proceso, el policía admitió haber sido trasladado, pero argumentó que había recibido autorización de su superior. Sin embargo, la Junta de Disciplina determinó que esa autorización excedía las facultades de cualquier oficial, ya que la ley solo permite el uso de patrulleros para razones urgentes e importantes del servicio.

La Junta concluyó que el comisario cometió una “infracción al régimen disciplinario policial“, calificando su accionar como un incumplimiento doloso a los deberes esenciales de su función. La resolución final aplica la suspensión de 36 días, confirmando así la gravedad de la falta cometida. Este caso resalta el control riguroso que ejerce la Inspección General de Seguridad para garantizar el uso correcto de los recursos públicos.