Desde el próximo lunes 14 de marzo, el uso del barbijo adentro del aula será opcional y no obligatorio como lo era hasta ahora. La medida fue vista con buenos ojos por gran parte de la sociedad, sin embargo, también recibió voces en contra.

Mediante el memorándum 29-SE-2022, la norma abarca solo a los estudiantes que se encuentran cursando el Nivel Inicial, el Primario, Educación Especial y la Coordinación de Educación Artística. Y su utilización dependerá de la decisión de los padres y/o responsables de los menores. 

Una de las justificaciones brindadas desde la DGE, es que el dispositivo interfiere en la comunicación al impedir que se vean las gesticulaciones del docente y los niños.

Ver también: La DGE tomó una decisión crucial respecto al uso del barbijo

La justificación de la DGE

En el mundo entero se han ido flexibilizando las medidas sanitarias basándose en el contexto epidemiológico que se atraviesa. Las autoridades de Mendoza no están ajenas a ello y, teniendo en cuenta que en la provincia los casos vienen disminuyendo, tanto desde Salud como desde Educación, determinaron la nueva disposición y la idea es observar la evolución en los próximos 15 días.

El uso del barbijo será optativo en Nivel Inicial y Primario

🔷La nueva disposición regirá a partir del próximo lunes 14 de marzo, con el fin de mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje.

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— DGE Mendoza (@MzaDGE) March 9, 2022

“La decisión no ha sido tomada arbitrariamente, sino que se determinó tendiendo en cuenta el nivel de vacunación en las aulas que, de acuerdo con los registros reportados en el GEM son muy elevados, al menos, de niños que ya poseen la primera dosis”, comentó la subsecretaria de Educación, Graciela Orelogio.

La funcionaria, además, agregó: “En el caso de los chicos que aún no han completado su esquema, la mayoría proveniente de escuelas alejadas de la Ciudad, se ha montado un operativo con Salud y los resultados están siendo favorables, de hecho, el 70% de los chicos que está en condiciones de completar el esquema lo hace. Incluso, sus padres aprovechan y se inmunizan”.

Orelogio aclaró que la medida es opcional y serán los padres los que determinen si su hijo/a usa o no el barbijo: “Se decidió esto porque hay chicos que necesitan continuar con el uso, ya sea porque conviven con alguien que posee alguna enfermedad de base y requiere cuidados extremos o simplemente porque los padres así lo determinan. Por ello, se ha determinado la posibilidad de que su utilización sea opcional”.

Respecto a cómo ha influido el barbijo en el aula, la docente aseguró que “lo que hoy se observa en clase es mucho cansancio por parte de los chicos ante la pandemia y también se ha visto que el barbijo ha afectado la relación de los pequeños”.

“En cuanto al aprendizaje, lo que se percibe es que, sobre todo, en los primeros grados es fundamental que los niños escuchen con claridad y observen la boca del otro, por ello, lo que notamos es que el tapaboca impedía una buena comunicación y buena comprensión del lenguaje”, justificó.

En contraposición a la argumentación de la funcionaria, Sebastián, un docente de enseñanza Primaria, dijo: “La medida no creo que tenga profundos efectos pedagógicos. Los problemas de comprensión lectora se resuelven con políticas pedagógicas que atiendan a la diversidad, que promuevan espacios alternativos de aprendizaje dentro de la escuela y permitan la profesionalización docente”.

Para los que critican la medida sanitaria, Orelogio fue contundente: “Esto no es definitivo y no es una decisión tomada a las apuradas. Las cosas se analizan mediante prueba y error y si se tiene que retroceder se hará, como ocurrió en el 2021, cuando se decidió el retorno a la presencialidad absoluta. La pandemia no ha terminado, pero la situación epidemiológica en Mendoza permite tener ciertas relajaciones”.

Voces a favor

Ni bien trascendió la noticia, los primeros que la celebraron fueron los padres de los menores, que manifestaron que ya no era esencial su uso.  

Una de las madres consultadas por El Sol, aseguró: “Me parece una estupidez que los chicos deban usar el barbijo adentro de la escuela, ya que en ningún otro lugar cerrado se exige. Uno va a un café o circula por la calle y nadie usa nada. La gente ya se despojó del dispositivo y los más pequeños siguen obligados a utilizarlo, un despropósito”.

“No solamente los chicos no tendrían que emplearlo, sino tampoco los docentes por una cuestión de comunicación. Uno no le entiende a la persona que tiene enfrente, menos a alguien que está a 4 metros”, contó Amalia, otra madre y agregó, “lo raro es que cuando los chicos salen a la calle no utilizan el tapaboca, entonces ya era hora que se eliminara en las aulas”.

Marcela es docente y al respecto manifestó: “Está bueno que se flexibilice el uso en las aulas, pero los docentes que somos el grupo más vacunado deberíamos también correr con ese beneficio. Estamos, como mínimo, 4 horas frente al aula hablando a los gritos porque los 30 alumnos que tenemos enfrente no nos escuchan. Tengo las cuerdas vocales destruidas, las siento prendidas fuego. Empecé foniatría en enero para este año sentirme mejor”.

Y el efecto que puede implicar su no obligatoriedad también es bien visto desde el punto de vista psicológico: “La utilización del barbijo ha mostrado las dificultades que este dispositivo genera en los niños a la hora de vincularse entre ellos y con los docentes. Incluso, ha generado dificultades vinculadas con el aprendizaje”, comentó Karina Bergé, presidenta del Colegio de Psicopedagogos de Mendoza.

La especialista advirtió que “el hecho de usar el barbijo, muchas veces no les permite a los estudiantes comprender lo que están leyendo o lo que dicen los docentes. También perjudica a la comunicación que se da mediante los gestos. En definitiva, el barbijo obstaculiza los procesos de aprendizaje”.

Voces en contra

La medida también tuvo detractores, uno de los primeros en manifestarse en forma pública fue el médico Toxicólogo, Sergio Saracco, que expresó: “Basándonos en trabajos publicados en The Lancet (una revista médica británica) hay simulaciones que han demostrado que mantener el uso del barbijo en espacios públicos cerrados durante al menos dos o tres semanas después que se logre el objetivo de alcanzar una cobertura mínima de esquema completo de vacunación (70%) es efectivo, ahorra costos en salud y reduce el impacto en hospitalizaciones y muertes”.

Por ello, el médico considera que “relajar el empleo del barbijo  tiene que ir en una relación directa con el nivel de cobertura mínimo de vacunación porque la inoculación, si bien no evita la infección, nos protege de tener riesgos de hospitalizaciones y de tener COVID-19 prolongado”.

“Acá lo que se tiene que priorizar es lograr el esquema completo de vacunación y, una vez superado el 70% de la población, ahí sí se puede empezar a relajar esta medida de barrera de protección”, sentenció.

Simulaciones de la propagación de #COVID19 en los EE. UU. muestran que mantener el uso de barbijo en espacios públicos cerrados antes de alcanzar una cobertura mínima del 70% de la población, es rentable y por lo general, ahorra costos y reduce las hospitalizaciones y muertes.

— Aldo Sergio Saracco (@toxicologiamza) March 9, 2022

Frente a este punto, Iris Aguilar, directora del Departamento de Inmunización de Mendoza, manifestó que la vacunación en Mendoza es elevada: “El 90% de los mayores de 3 años tiene colocada la primera dosis, en tanto, el 78% de ese mismo grupo etario ya completó con la segunda dosis”.

Respecto a los mayores de 18 años con refuerzo, la funcionaria aseguró que “el 42% de la población accedió a la tercera dosis”.

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