Manuel García-Mansilla asumió en la Corte, pero luego tuvo que renunciar ante el rechazo en el Senado.

La Comisión de Acuerdos del Senado se reunirá el este jueves para definir el futuro de Manuel García Mansilla, el abogado que juró en la Corte Suprema luego ser nombrado por el presidente Javier Milei a través de un decreto.

En esta comisión hay dos mendocinas: una es la radical Mariana Juri y la otra la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti. La senadora vinculada a Cristina es vicepresidenta del cuerpo, mientras que la ex ministra de Turismo es vocal.

Mientras que Fernández Sagasti ya firmó el despacho opositor, sobre las espaldas de Juri pesa una decisión crucial.

Hasta este lunes, al pliego de García Mansilla le faltaba una firma.

Los apuntados para aportarla eran los radicales: Maximiliano Abad, Mariana Juri y Carolina Losada. Losada dijo que esperaría una decisión del bloque. El resto no respondió las consultas.

Recientemente, Juri ha tenido un papel clave como aliada al Gobierno nacional. A fines de febrero, en la votación para crear una comisión que investigue en el Senado las irregularidades del llamado Criptogate, fue una de las senadoras radicales que se opuso a su creación. Su apoyo fue decisivo porque la votación se saldó precisamente por un escaño.

El pliego de García Mansilla cuenta con dos dictámenes de rechazo, según informó la titular de la Comisión, Guadalupe Tagliaferri (PRO). Si bien existe otro de apoyo a su candidatura, motorizado por el oficialismo, aún no fue presentado.

De esta manera, la incógnita sobre el letrado podría comenzar a definirse en ese encuentro. El kirchnerismo, a la cabeza de José Mayans, y los porteños Martín Lousteau (UCR)y Tagliaferri, son los dueños de esos despachos. Ambos por separado.

La idea central de este grupo, que tendría apoyo también en un puñado de otros senadores, es también voltear el pliego de Ariel Lijo, el juez federal que se pidió licencia, pero que no pudo asumir en la Corte porque el máximo tribunal lo obliga a renunciar a su Juzgado de Comodoro Py.

Si bien el decretazo de Milei cayó mal entre los senadores, esta maniobra propuesta por este grupo complica el apoyo total de los legisladores. Algunos quieren salvar a García Mansilla y otros están más interesados en rescatar a Lijo.

Es similar a la iniciativa que tenía en principio la Casa Rosada: se aprueban ambos o ninguno. Esta tarde se reunirán los radicales después de días de indefiniciones constantes y un intento del jefe de bloque, Eduardo Vischi, de frenar la embestida de los K, Lousteau y Tagliaferri.

De no conseguir la rúbrica para el dictamen rechazo, la alternativa que le queda a estos senadores es juntar dos tercios en el recinto y sumar así el pliego de García Mansilla. Para el de Lijo no es necesario ya que consiguió en febrero las 9 firmas.