Foto: El Sol.

Tras los recientes hechos de amenazas y agresiones reportados en escuelas bonaerenses, un informe del Observatorio Argentinos por la Educación reveló que, en las instituciones estatales, el 32% de los directores ha tenido que intervenir en episodios de violencia doméstica, mientras que en las privadas la cifra se sitúa en torno al 26%.

En Mendoza, el estudio basado en las respuestas de las pruebas Aprender 2021 evidencia que el 42% de los directores de escuelas públicas declaró haber tenido que actuar frente a situaciones de violencia familiar; en contraste, la intervención se registró en un 32% en las instituciones estatales.

El informe también destaca que el 53,3% de los alumnos de último año de primaria afirma haber conversado sobre violencia y abuso con algún miembro de la comunidad escolar, mientras que un 15% indica no haber dialogado con nadie acerca de estos temas. Entre las provincias, Misiones (60,1%), Formosa (58,9%), Chaco (57,7) y Entre Ríos (57,3%) encabezan el listado de alumnos que manifiestan hablar sobre violencia en sus escuelas; en Mendoza, este porcentaje alcanza el 57%.

El vínculo entre docentes y alumnos reviste especial importancia. A nivel nacional, el 44,2% de los estudiantes señala que los profesores les han orientado sobre cómo protegerse y evitar situaciones de maltrato, y un 28,2% expresa el deseo de recibir más información al respecto. Asimismo, el 45,4% declaró que sus docentes les han explicado cuándo deben pedir ayuda a una persona de confianza.

Alejandro Castro Santander, director del Observatorio de la Convivencia Escolar de la Universidad Católica de Cuyo, expresó: “La naturalización de la violencia en los hogares y el miedo generan dificultades en la comunicación entre los estudiantes y su escuela. Es urgente que las instituciones educativas fortalezcan sus capacidades para prevenir y detectar conflictos y violencia, gestionando además la ayuda necesaria.”