En diferentes plazas de la Ciudad de Mendoza y del departamento de San Martín se liberaron huevos de crisopas, insectos criados en el programa de Agroecología del Iscamen. Estos controladores biológicos son capaces de consumir diariamente hasta 800 plagas que afectan los cultivos, como pulgones, trips y moscas blancas.

Cada 20 días se liberan 15.000 huevos de crisopas en los espacios verdes de ambos departamentos. En plazas más grandes, como la Independencia de la Ciudad de Mendoza, y debido a su extensión y cantidad de vegetación, se liberan alrededor de 40.000 huevos.

El Iscamen cría y libera estos enemigos naturales de diversas plagas con el objetivo de controlar su proliferación sin recurrir al uso de agroquímicos.

Además de la liberación de insectos controladores, se realiza un monitoreo permanente sobre la incidencia de plagas, lo que permite determinar la cantidad y la frecuencia necesarias para futuras liberaciones. Estos insectos benéficos se producen en forma masiva en los laboratorios del organismo.