El Tribunal Oral Federal N°2 (TOF 2) se expedirá este miércoles sobre el pedido de detención domiciliaria efectuado por la defensa del ex juez Walter Bento, que está preso en el penal federal de Cacheuta desde su destitución por “mal desempeño”, el 8 de noviembre de 2023.

El argumento de la solicitud de los abogados del removido juez federal es que su esposa, Marta Boiza, no puede asumir los cuidados de Facundo, su hijo menor con discapacidad, ya que se está recuperando de una cirugía por una fractura que sufrió en su pierna izquierda.

En el entorno de Bento hay expectativas sobre una respuesta positiva del TOF 2, que en el pasado rechazó en varias oportunidades otorgarle el beneficio. En ese contexto el Ministerio Público Fiscal, representado por Gloria André, solicitó una serie de condiciones para el eventual otorgamiento de la detención domiciliaria al ex titular del Juzgado Federal N° 1 de Mendoza.

André pidió que se limiten las visita al hogar de los Bento sólo a los abogados defensores; que el ex magistrado tenga tobillera electrónica y custodia; que se establezca una caución acorde a los graves delitos que enfrenta; y que se especifique el periodo de tiempo del beneficio.

En un primer momento, el Ministerio Público Fiscal rechazó el pedido de detención domiciliaria, como lo hizo en ocasiones anteriores, al considerar que los Nahuel y Luciano Bento, los hermanos de Facundo que también están imputados en la megacausa, “residen en la vivienda familiar” y pueden hacerse cargo de su cuidado del adolescente.

Pero el propio Bento respondió este miércoles que “con mi esposa formamos una familia unida pero con jerarquías, jamás he transferido la responsabilidad a mis hijos”.

En la misma sintonía Mariano Fragueiro Frías, uno de los abogados de Bento, destacó que no es responsabilidad legal de Nahuel y Luciano de cuidar a Facundo.

“Estoy total desacuerdo los hermanos cuiden a Facundo”, aseguró el letrado ante las juezas Gretel Diamante, Eliana Rattá y María Carolina Pereira. Para intentar sensibilizar a las magistradas, los Bento jugaron una carta fuerte: por primera vez estuvo en la sala Facundo.

Hay que recordar que la semana pasada, los abogados del destituido juez federal solicitaron “de manera urgente” su detención domiciliaria. Así las cosas, presentaron una serie de estudios médicos que dan cuenta de las “crisis de nervios y llantos”, de “lesiones autoinflingidas” y de “angustia profusa” que sufre debido a su compleja situación familiar.

El documento agrega que el adolescente “padece encefalopatía Crónica No Evolutiva y se encuentra impedido de valerse por sí mismo, requiriendo asistencia para todas las tareas de la vida diaria, como comer, trasladarse e higienizarse”.

“Siempre me he referido a su enfermedad como parálisis cerebral porque no me gusta la parte de no evolutiva. Me costó años de psicólogo”, admitió Bento, quien cuestionó la asistencia que recibió su hijo Facundo por parte de la obra social del Poder Judicial de la Nación.

“Nunca tuvimos el 100% de la cobertura. No estuve de acuerdo con presentar una cautelar porque entendía que era una traición a la obra social, pero lo cierto es que hemos solicitado cuidadoras y jamás lo han cubierto. No se hicieron cargo de su afiliado Facundo”, se quejó Bento este miércoles.

La estrategia de la defensa del ex juez sumó el aval de la representante del Ministerio Público de la Defensa, quien aseguró que respalda la domiciliaria porque “es irremplazable emocionalmente la asistencia de un padre”.

El TOF 2 decidió dedicarse esta jornada exclusivamente a resolver la solicitud de Bento. Por eso no hubo declaraciones testimoniales en la audiencia, que llamativamente no fue transmitida en vivo.