Este miércoles el presidente Alberto Fernández anunció nuevas restricciones para reducir los contagios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y les dio la posibilidad a los gobernadores de adherir a las medidas. Es por eso que Rodolfo Suarez convocó a sus ministros para definir si Mendoza seguirá con las disposiciones vigentes o si implementará lo que se dispuso a nivel nacional.
Si bien se mantiene el hermetismo sobre qué ocurrirá en la provincia, las señales apuntan a que el Ejecutivo local no seguirá el mismo camino de la Casa Rosada y continuará con las medidas que ya están vigentes. Esto significa, por ejemplo, que se mantendrán las clases presenciales y la restricción nocturna desde las 0.30 a las 5.30.
En el AMBA se dispuso, desde este viernes y hasta fin de mes, el cierre colegios y una restricción de circulación nocturna entre las 20 y las 6 del día siguiente. También se suspenderán las actividades recreativas, sociales, culturales, deportivas y religiosas en lugares cerrados, mientras que el comercio cerrará a las 19.
En el gobierno mendocino mantienen la paciencia y aguardarán oficialización de las medidas anunciadas por Fernández para ver la letra chica de la norma -será una decisión administrativa en lugar de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU)- y evitar sorpresas antes de tomar una decisión.
“Estamos analizando las medidas”, advierten en el entorno de Suarez. “Hasta no tener la norma y evaluarla como hacemos siempre, no tenemos nada para decir. Las declaraciones son para el AMBA y hay que analizar después con la norma en la mano“, agregan las fuentes oficiales.
Tensión con la Rosada
En el medio reina el malestar del gobierno provincial con el nacional, ya que el gobernador esta vez esperaba que la Casa Rosada defina medidas similares para todo el país y no que les pase el mando a los gobernadores.
“El gobierno nacional debería convocar a una reunión con gobernadores. Tiene que haber una conducción nacional porque no puede cada jurisdicción hacer lo que le parezca cuando la situación es de esta gravedad”, insistió Suarez el miércoles desde San Rafael.
En esta pelea se involucró el PJ local, que cruzó a Suarez y lo acusó de demagogo y de tomar “decisiones electoralistas”.
“El gobernador debe hacerse cargo de lo que sucede en Mendoza”, puntualizó el principal partido de la oposición en la provincia a través de un comunicado, donde también considera que las declaraciones del gobernador en el sur provincial tienen como fin “seguir victimizándose, evitando la toma de decisiones que cuiden la economía protegiendo la salud de los mendocinos”.
