El Consejo General de Educación (CGE) aprobó por unanimidad las recomendaciones que darán forma a la nueva escuela secundaria. La propuesta para el nivel medio, busca dejar atrás el modelo tradicional, centrado en contenidos fragmentados, para enfocarse en la formación de capacidades y competencias.

El documento de recomendaciones para la reforma fue aprobado por unanimidad en la reunión plenaria del Consejo General de Educación, que incluye a representantes de partidos políticos, sindicatos, universidades y cámaras empresariales. Entre los puntos principales se encuentran el desarrollo de pensamiento crítico, habilidades socioemocionales, digitales y de resolución de problemas.

“Este órgano se encuentra previsto en nuestra Ley de Educación Provincial, y trata las grandes reformas del sistema educativo. Los participantes votaron un documento que se basa en una serie de recomendaciones para la reforma del sistema educativo secundario que se debatirán en diciembre próximo”, expresó el ministro de Educación, Cultura, Infancias y Dirección General de Escuelas de la Provincia de Mendoza, Tadeo García Zalazar.

“Nuestro foco está en el estudiante,  queremos que egrese con las herramientas para elegir su futuro, sea en la universidad o en el mundo del trabajo”, aseguró el funcionario y cerró destacando: “Ahora será la comunidad educativa en las escuelas las que sumarán aportes para la propuesta final”.

Desde la Dirección General de Escuelas aseguraron que los cambios forman parte de un proceso que se viene realizando en la provincia que incorpora innovaciones para la transformación de la escuela secundaria en Mendoza

En detalle

El nuevo esquema apunta a reemplazar las clases enciclopédicas por metodologías activas, especialmente el aprendizaje basado en proyectos (ABP), donde los alumnos trabajarán en situaciones reales que integren distintas disciplinas.

Además, se prevé un núcleo común de saberes esenciales junto con espacios electivos, para que cada estudiante pueda diseñar parte de su recorrido educativo según sus intereses.

Otro de los cambios importantes será la evaluación formativa y continua, que priorizará la comprensión y los procesos de aprendizaje por sobre la memorización. Se implementarán nuevas herramientas como rúbricas, exposiciones orales y proyectos interdisciplinarios.

El rol docente también tendrá un giro clave. Se fortalecerá la figura del docente tutor, encargado de acompañar las trayectorias y el desarrollo socioemocional de los alumnos. Además, se promoverá que los profesores concentren sus horas en una misma escuela, para favorecer el trabajo colaborativo entre áreas.