Para muchos egresados de universidades privadas mendocinas, la última materia que deben superar es la paciencia. Porque a pesar de que la ley indica un máximo de cuatro meses, deben esperar varios meses para que les entreguen sus títulos.
La respuesta de las casas de altos estudios es que no se trata de un “mal intencional” contra los alumnos, sino que se debe a factores que escapan al control interno.
Una entre varios
Zoé Martínez, quien estudió en la universidad Juan Agustín Mazza, denunció a la entidad ante el Ministerio de Educación de la Nación por la demora de casi un año y medio en la entrega del título. Su caso es uno entre varios reclamos por el incumplimiento con la Ley de Educación Superior -que ocurre en otras tantas universidades-.
Según precisó Martínez, quien se recibió en diciembre de 2015 de licenciada en Recursos Humanos, después de varias insistencias tuvo una reunión con el secretario general de la universidad, Jorge Fernández, quien le indicó que este tipo de situaciones era común y debía seguir esperando mientras se realizaba el trámite.
El problema es que mientras se demora el proceso, Martínez no puede cobrar el pago correspondiente por título universitario, ni aspirar a categorías superiores en su trabajo estatal porque están destinadas sólo a profesionales.
“Además del perjuicio económico y laboral, está el educativo: si quiero hacer la maestría es necesario que me entreguen el título”, explicó la joven, quien envió una carta documento a la institución. “Cuando me respondieron desde el Ministerio me informaron que después de esa medida la habían enviado; todo el tiempo antes lo tuvieron en la universidad sin querer enviarlo”, añadió.
La excusa de la casa de estudios es que el trámite se demora en Buenos Aires, por lo que no depende de ellos. Sin embargo, Martínez puntualizó que el envío se registró en el Ministerio recién a principios de mayo, siendo que ella se recibió a fines de 2015.
Agustina Gavosto, quien también se graduó en la Mazza, lleva 16 meses esperando su título. Al igual que Martínez y otros estudiantes, indicó que al recibirse le hicieron firmar un papel en el que le advertían que el título demoraría ocho meses. “Después de ese tiempo, tenés que esperar indefinidamente”.
En algunos casos, la entrega del título puede tardar hasta dos años, como le sucedió a Juan Pablo Encina, quien estudió Publicidad. “Fue una demora de no creer, siempre sin poder hacer nada”.
Esa incertidumbre ante la reacción que pueda generar un reclamo formal también está presente en otras instituciones, como la Universidad de Congreso, donde hay casos de hasta 8 meses, al igual que en la Universidad de Mendoza.
“Se demoraron más de medio año, pero nunca reclamé porque pensé que no se podía hacer nada; a todos les pasaba lo mismo, entonces no tenía caso”, explicó una egresada de la Universidad de Mendoza. El Sol intentó obtener declaraciones de parte de esta institución, pero no consiguió una respuesta.
El temor a generar roces con autoridades universitarias es uno de los motivos por los que varios egresados deciden simplemente esperar. Una de ellos, quien por este motivo no quiso dar a conocer su nombre, explicó que puede perder se actual oportunidad de trabajo si no consigue que se lo entreguen a tiempo. “Sólo quiero el título, no tengo la intención de generar un problema y que esto se demore más”, opinó.
¿Por qué ocurre?
Por su parte, el secretario general de la universidad Mazza, Jorge Fernández, explicó que actualmente el proceso está demorando entre 12 y 13 meses.
“Este tiempo mencionado responde a varios factores: el análisis detallado y exhaustivo que debe realizarse del historial académico de cada persona que solicita su título, el número cada vez mayor de egresados de la Universidad, y el tiempo de representa el envío y regreso de la documentación del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación quien es la autoridad en la materia para legalizar las firmas respectivas”, detalló.
Por su parte, el director de Comunicación de la entidad, Mario Zamorano, añadió que la parte que le corresponde a la secretaría debe trabajar con material impreso y no digital. “Es un proceso analógico, requiere dar pasos físicos que deben revisarse bien: el tiempo que invertimos en esto cuida tanto el prestigio de la universidad como el del título del egresado, no se busca de ninguna manera perjudicar a nadie”, señaló.
En la Universidad de Congreso sostuvieron que el proceso está demorando seis meses. Jonathan Latica, encargado de Comunicación de la entidad, explicó que los que deben matricularse son los que más problemas tienen, pero que se les ayuda extendiendo certificados.
“Nos excede, el Ministerio tiene un procedimiento en el que dos veces al año reciben los títulos, en esa fecha las enviamos. Pasa en todas las universidades”, aseguró. “Se puede demorar seis o siete meses, pero nos manejamos con las fechas de ellos, estamos conscientes de lo que ocurre”, agregó.
Desde la Universidad Aconcagua, el secretario general, Oscar Cerutti, sostuvo que es “impensable que se demore”, ya que mes a mes envían los analíticos para ser legalizados.
“No pasan más de 4 meses”, añadió Cerutti, quien sostuvo que no se ha presentado ningún caso de retraso en la entrega del título.
¿Y en la pública?
María Susana Bocco, directora de Gestión Académica del Rectorado de la UNCuyo, aseguró que la demora de los títulos nunca supera los dos meses. “Lo hacemos de inmediato. Como todo está informatizado, se envía más rápido”, explicó.
Según Bocco, la tardanza se genera en el Ministerio de Educación y luego al del Interior: “Ellos manejan todos los títulos del país, es desbordante. Desde acá, al menos, todas las semanas mandamos y no hemos tenido problemas”.
Un proceso lento
La Ley 24.521 establece en el artículo 40 que “corresponde exclusivamente a las instituciones universitarias otorgar el título de grado de licenciado y títulos profesionales equivalentes, así como los títulos de posgrado de magister y doctor, los que deberán ser expedidos en un plazo no mayor a los ciento veinte días corridos contados a partir del inicio del trámite de solicitud de título“.
