Días atrás y en horario nocturno, la Municipalidad de Guaymallén llevó adelante un estudio técnico para evaluar el estado de conservación del Acceso Este, en el tramo comprendido entre Arturo González y el nudo vial que une esa arteria con Costanera.
El trabajo consistió en una deflectometría, descripto por el municipio como “un ensayo no destructivo de última generación que permite medir la capacidad estructural de la carpeta asfáltica y sus capas inferiores”.
Para ello se utilizó un deflectógrafo, un equipo que simula el paso de vehículos pesados mediante el impacto controlado de pesas sobre el pavimento. Ese golpe provoca una deflexión que es registrada por sensores especiales llamados geófonos, brindando datos precisos sobre la resistencia y capacidad de soporte de la calzada.
Las mediciones se hicieron en horario nocturno, cuando disminuye el flujo vehicular, y se tomaron muestras cada 100 metros en los carriles lentos y cada 500 metros en los rápidos. Además, se realizaron controles cada 100 metros en las calles laterales. C
on estos resultados, el municipio busca afinar el cálculo estructural necesario para la renovación del asfalto en el nuevo Acceso Este.



