Trabajadores de la feria persa que se incendió en febrero protestaron la mañana de este martes para impedir que se demuela el predio ubicado sobre la calle General Paz de la capital provincial, entre Patricias Mendocinas y España. En tal sentido, solicitaron a la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza seguir trabajando en la vereda hasta que se terminen las tareas en el espacio donde serían reubicados.
“Sólo queremos trabajar. Al menos los próximos meses hasta que esté terminado el lugar prometido acá a la vuelta, en calle Patricias. Nosotros fuimos los que tuvimos contacto directo con el dueño para negociar ese espacio, pero la Municipalidad debe dar el visto bueno. La construcción tardaría 6 meses, pero nos dijeron que se podía hacer en tres”, comentó Maricruz, una de las afectadas que se manifestó en las puertas del Persa.
Y agregó: “No estamos acá por capricho. Estamos protestando para seguir trabajando aquí en la vereda, mientras esté nuestro lugar, no estamos pidiendo estar acá por un tiempo ilimitado porque no estamos acostumbrados a trabajar en estas condiciones, sin un techo“.
La mujer destacó que después del incendio tuvieron que empezar desde cero y gracias a las ventas que lograron en la calle pudieron subsistir estos meses.
Reubicación
La propietaria de los locales comenzó a llevar adelante los trabajos de demolición en el predio de su propiedad. Frente a esta situación, la Ciudad ofreció dos alternativas para que los 15 trabajadores afectados por el siniestro, que aún se encontraban en la vía pública, puedan ubicarse temporalmente.
Según informó la comuna al frente de Ulpiano Suarez, se les puso a disposición una propiedad en paseo Villalonga, en Las Heras y Belgrano, como así también el boulevard Mitre, entre General Paz y Godoy Cruz, a 100 metros del lugar siniestrado.
A comienzos de mes, 25 puestos, de los 65 afectados, se instalaron en el Callejón Alameda y el propietario dio opción a más feriantes de sumarse con algunas reformas.

El tiempo de ejecución de la demolición se estima que será de 90 días y por cuestiones de seguridad se realizó un cierre perimetral del frente del predio afectado, que incluye una pasarela para el paso del peatón.
Lorenzo Nieva, secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de Mendoza, indicó que la comuna ha acompañado a los trabajadores y que se les brindó un subsidio de 50 mil pesos para afrontar costos.

“Desde el día después del siniestro establecimos una mesa de diálogo, los mismos feriantes eligieron, quiénes iban a hacer los interlocutores porque era 65 feriantes afectados“, dijo Nieva.
Y recalcó: “Accedieron una línea de capital de trabajo porque ellos decían que habían perdido toda su mercadería. Pero 13 de los 65 feriantes solamente la pidieron, lo cual nos parece extraño. También nos pidieron lugar para trabajar, recordemos que esto es un lugar privado. La Municipalidad acompañó en todos estos meses buscando lugares y armando reuniones entre los feriantes y privados para ver si podían acceder a otros lugares. Buscamos más de cinco espacios, la mayoría fueron rechazados porque no llegaron acuerdos“.
