Alfredo Cornejo y Mario González, titular de la COVIAR, estrechan manos en el último desayuno de la Vendimia.

El proyecto que presentó el diputado nacional Damián Arabia (PRO) para derogar la ley que regula a la Corporación Vitivinícola Argentina no causó sorpresa en el mundo empresarial ni en el Gobierno de Mendoza. Pero reabrió la grieta entre aquellos que cuestionan el financiamiento de la entidad, ya que no se cumplió el Plan Estratégico Vititinícola que se planteó en 2020 y se prorrogó a 2030. En la COVIAR desestimaron la idea y aseguraron que el financiamiento es principalmente del sector privado.

La iniciativa del legislador porteño vinculado a Patricia Bullrich quiere derogar la Ley 25.849 que se sancionó en 2004 y crea a esta entidad público-privada que recibe financiamiento tanto del Estado como de los bodegueros y productores vitivinícolas. Ese financiamiento se volcó primero en el llamado Plan 2020, porque se fijó metas hacia ese año. Luego se puso otro horizonte: el Plan 2030.

Hay un detalle político aparte: el proyecto lleva la firma de legisladores del PRO y de La Libertad Avanza, pero no la de representantes mendocinos. Sólo una pertenece a una provincia vitivinícola: la salteña Emilia Orozco. Y otro dato más significativo: Arabia estuvo presente en el último agasajo de Bodegas Argentinas, aunque su presencia pasó desapercibida.

Para la Corporación, el proyecto “de un renglón” es un “agravio a la cadena vitivinícola“, definió Carlos Fiochetta, gerente general de COVIAR.

Fiochetta sostuvo que el proyecto de derogación tiene que ver con “un desconocimiento“, porque hay “un plan estratégico que se trabajó con todos los actores, COVIAR está en 18 provincias y se ha posicionado en el mundo“, en defensa de la entidad.

Con todo, los cuestionamientos hacia la Corporación Vitivinícola vienen desde el interior del sector productivo vinculado al mundo del vino. En 2020, fue blanco de críticas por parte de algunas entidades, como el Centro de Bodegueros del Este, principalmente, por la obligatoriedad de los aportes. Ese año, de hecho, la cuota aumentó un 30% en medio de la crisis sanitaria por el coronavirus.

También Bodegas Argentinas expresó en aquel momento al Gobierno nacional que no estaban de acuerdo con la contribución obligatoria a la COVIAR y aseguraron que el PEVI no había sido “acordado“, “en un contexto global absolutamente imprevisible“.

Por el contrario, Fiochetta aseguró que “la mesa de COVIAR siempre estuvo abierta“, aunque reconoció que las diferencias internas no se plantearon en el “qué“, sino en el camino para cumplir los objetivos del Plan Estratégico.

Más allá de que haya que mejorar las exportaciones, han habido diferencias en el cómo y hay gente que no se ha sentado a la mesa“, reconoció el gerente de la Corporación.

Una de las cámaras que tiene una posición crítica es Bodegas Argentinas, que dejó de ser parte de la mesa ejecutiva fue en 2019. “Decisión que se tomó debido a la falta de transparencia, modos de proceder y eficacia en su gestión“, explicó Milton Kuret, director ejecutivo de BA.

Esta cámara presidida por Walter Bressia celebró la desregulación “que permitirá a las bodegas cumplir con sus objetivos de manera más efectiva y eficiente“, aseguró Kuret.

Fabián Ruggeri, de Acovi, rechazó el proyecto de Arabia por su desconocimiento y consideró que la ley dio un marco legal a toda la industria, porque reúne a las empresas, a los gobiernos y a las instituciones científicas y tecnológicas, como el INV y el INTA. “Nos ha dado la institucionalidad para conseguir lo que hemos conseguido en los últimos años”, contempló el productor.

El plan tenía como ejes mejorar la productividad, mejorar la venta de consumo en el mercado interno y en el mercado externo. Los objetivos a lo largo del tiempo no se cumplieron, pero hay que entender que estamos en Arentina, en una economía cambiante. Cuando hoy se le echa la culpa a la COVIAR, habría que preguntarle a esas personas si en sus empresas particulares también cumplieron con los objetivos en estos años“, argumentó Ruggeri.

La discusión por el financiamiento

La ley que Arabia quiere derogar estipula cómo tiene que financiarse la Corporación para funcionar. Carlos Fiochetta explicó que “el Plan Estratégico se ha financiado en su mayoría con aportes privados” y aseguró que los valores “son insignificantes“. Los defensores de la ley consideran que el presupuesto administrativo que maneja es muy bajo.

Kuret hizo hincapié en que “las empresas están obligadas por ley a aportar recursos a esta institución y son inmovilizadas sus operaciones, en caso de no hacerlo o presentar atrasos en los pagos“.

El vino argentino atraviesa un momento difícil, por lo que consideramos que llegó el momento de dejar de sostener de manera compulsiva, a instituciones que no cumplen con su propósito y son parte de una carga impositiva imposible de sostener en este nuevo modelo. Por ello, apoyamos el anteproyecto del diputado Damián Arabia y todos aquellos tenientes a mejorar esta situación” sintetizó el ejecutivo de Bodegas Argentinas.

Provincias como Mendoza también aportan, pero a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI). Según el gerente de la COVIAR, Mendoza ha hecho aportes de recursos para actividades muy puntuales, como la Fiesta de la Cosecha o la promocióndel vino argentino bebida nacional, “que rinden“.

El Día del Malbec (se celebra el 17 de abril) surgió en Wines of Argentina (WOFA), que en parte es financiada por la COVIAR“, ejemplificó Fiochetta.

El Ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, aseguró que el aporte de la provincia fue “muy escaso” en 2024. Y destacó que las condiciones cambiaron con el ingreso de Javier Milei. “Este Gobierno cuando entró, quitó todo lo que la Nación daba“, entre ellos, aportes del CFI, pero también del Tesoro, como también de organismos internacionales, como el Banco Mundial y el BID, detalló.

Ruggeri cuestionó la idea de Arabia que la Corporación pudiera funcionar si el aporte fuera voluntario, en lugar de obligatorio. “En el caso de ser voluntario, es poco probable que se pueda conseguir el dinero necesario, porque pasa en las mismas entidades que estamos dentro de la COVIAR. Esto lo decidió la industria, no un grupo de iluminados. Las cosas se discuten en el seno de la institucionalidad“, reafirmó.

Este es el impacto que calculan en COVIAR tiene en cada producto lo que se recauda para financiarse.

¿Sorpresa? en Mendoza

Vargas Arizu, que forma parte de la mesa directiva de la Corporación como representante del Gobierno de Mendoza, aseguró que la discusión es positiva, sin inclinarse al menos por estar a favor o en contra del proyecto del legislador porteño.

No me sorprende“, consideró el funcionario y empresario vitivinícola, “porque hace tiempo que se está hablando en el sector productivo y dirigentes de la vitivinicultura, hay voces a favor y en contra” para que el aporte no sea obligatorio sino voluntario.

Vargas Arizu recordó que la norma que regula a la COVIAR “se creó con dos grandes temas, defender el consumo en argentina, cosa que no sucedió, y promover las exportaciones de argentina al mundo, que tampoco ocurrió porque bajaron“, describió.

Además consideró que el Plan 2030 se hizo “un tanto compulsivamente” porque no se trató y puso en foco que la representación está discutida. La Coviar no representa a todo el espectro pleno de la vitivinicultura. “Estoy a favor de que se discuta“, puntualizó.

Por el contrario, Fiochetta resaltó que “hubo una reformulación” del plan a fines del 2020 porque “los contextos cambian. Hubo devaluación, cepo, por lo que hubo que cambiar las acciones“, coincidiendo de esta manera con Ruggeri. El gerente de la Corporación recordó que “los objetivos son aspiracionales y se adecuan en función de los contextos. Siempre es mas fácil tirar piedras de afuera que construir, es algo propio de los argentinos“.

Incluso la idea de Arabia sorprendió a los mendocinos que integran el bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados. Álvaro Martínez sostuvo que no fue consultado, pero que ya venía trabajando con Mercedes Llano en el tema, y pidió “hacer un debate serio, hablar con los productores. No se cumplieron los objetivos y se prorrogó el PEVI“.