Los bomberos voluntarios de todo el país atraviesan una crisis económica que en algunos cuarteles se volvió insostenible. Siempre arriesgaron su vida para salvar la de muchos sin recibir un peso y, desde hace años, vienen solicitando ayuda para poder adquirir equipos y móviles para seguir prestando un servicio a la comunidad.

En Salta, por ejemplo, el 11 de abril los bomberos voluntarios dejaron de prestar servicios porque no podían ni pagar el seguro de vida. En Mendoza podría ocurrir algo parecido: los cuarteles de Monte Comán, Bowen, Villa Atuel y Salto de las Rosas podrían desaparecer por falta de presupuesto.

En la provincia hay 14 cuarteles repartidos entre Lavalle, Las Heras, Guaymallén, Godoy Cruz, Tunuyán, Rivadavia, San Carlos, Luján, Maipú, Alvear y San Rafael.

De ellos, 11 están nucleados en la Federación Mendocina de Bomberos Voluntarios 2 de Abril y, este miércoles 20, se movilizarán a la Legislatura para acercarle un petitorio a la vicegobernadora Laura Montero donde aseguran que necesitan subsidios (cumplimiento de la Ley 7.679), soluciones urgentes con las comunicaciones con el 911 y fortalecer los cuarteles del Sur, entre otros puntos.

Guillermo Arana, bombero voluntario de Luján y presidente de la Federación 2 de Abril, contó que en Mendoza hay cerca de 500 bomberos voluntarios. Entre ellos hay hombres y mujeres, de 18 años en adelante, que prestan servicio en contra turno a sus horarios de trabajo. Los mismos reciben una capacitación de 9 meses y entre las filas hay desde enfermeros, médicos, ingenieros, albañiles, comerciantes y estudiantes.

El cuartel de Luján es uno de los más grande de Mendoza. Tienen 90 voluntarios y hacen más de 1.600 salidas por año.

En muchos casos, hay varias generaciones de familias e inclusive personas con discapacidad que  realizan las tareas de operadores de radio. Sólo en el cuartel de Luján hacen más de 1.600 salidas por año y están especializados en rescate de personas en altura, en agua y en estructuras colapsadas, especialidad muy importante en zonas sísmicas. Mientras que los cuarteles del Sur están capacitados en asistencia de incendios forestales.

Mantener una base de bomberos puede llegar a costar más 100 mil pesos por mes y un traje antiflama ronda los 40 mil. “Con la asistencia que realizamos, le ahorramos miles de pesos al Gobierno y ni hablar de la suma que tendrían que pagar si tuviesen a su cargo un sueldo para cada bombero voluntario”, aseguró Arana, quien hace 15 años trabaja para la comunidad y a quien  sus hijos Damián (30) y Gabriel (28) le siguen sus pasos.

El hombre -que es enfermero y, además de ayudar en esta provincia, colaboró con el rescate de 360 cadáveres en Chile luego del terremoto de 2010- y sus compañeros están muy preocupados por la realidad económica que atraviesan.

Contaron que desde Nación reciben un subsidio de 300 mil pesos anuales por cuartel y que el Estado provincial les redujo el año pasado la cantidad de combustible que les otorgaban: de 1.200 litros a 400 litros.

“Este miércoles, a las 11, vamos a llevarle un petitorio a la vicegobernadora porque queremos abrir una mesa de diálogo ya que necesitamos subsidios para seguir operando. Muchos cuarteles no tienen los equipos necesarios para acudir a un incendio y los bomberos arriesgan su vida por no contar con ello. Los más perjudicados son los departamentos del San Rafael y Alvear, que tienen los móviles rotos y no cuentan con la indumentaria adecuada para incendios forestales. En julio comienza la época en la que se presenta la gran cantidad de ellos y no darán abasto. Sobre todo teniendo en cuenta que tendrán mucha labor porque las lluvias permitieron el crecimiento poco usual de la flora, que en junio comienza a secarse”, alertó Arana.

Además, puntualizó que tienen serios problemas con las comunicaciones del 911. La mayoría de las llamadas que les pasan son falsos casos, pero también se quejaron porque “no hay remplazos de equipos tetra handy ni bases y cuando entregamos alguno para ser reparado no hay devolución o nos dicen que no tiene arreglo”, señalaron.

Otros de los puntos que reclamaran a Montero es el referido en el artículo 21 de la Ley 7.679 (de 2007), que detalla: “el Poder Ejecutivo incluirá en la Ley Anual de Presupuesto una partida equivalente al 50 por ciento del monto que por todo concepto se asigna al Departamento de Bomberos dependiente de la Dirección de Defensa Civil del Ministerio de Justicia y Seguridad, que será asignada a la Federación Mendocina de Bomberos Voluntarios, para ser afectada a las necesidades operativas de las asociaciones miembros”.

Según la Federación Mendocina de Bomberos Voluntarios 2 de abril esa ley no se está cumpliendo y los cuarteles subsisten gracias a donaciones y cursos que ellos dictas para empresas privadas: “Nosotros traemos alimentos no perecederos para consumir algo mientras estamos de guardia. Los municipios del Gran Mendoza nos dan 20 o 30 centavos por habitantes de las tasas municipales, más los cursos de capacitación para servicio de emergencia en el petróleo o bodegas que dictamos a privados con eso logramos sobrevivir y comprar algo de equipos para seguir adelante”, detalló Arana.