La Fundación Pensar, vinculada al PRO, propuso mejorar el estado de la ruta 7 a Chile en la alta montaña con financiamiento público-privado. Estiman que el costo para recuperar la principal vía hacia el vecino país estará entre los 500 y 600 millones de dólares.
La usina de ideas y políticas del macrismo mendocino presentó un documento donde analiza el mal estado de esa vía que conecta con el Pacífico y cuyo mantenimiento depende exclusivamente del Gobierno nacional.
“El deterioro de la RN7 la posiciona por debajo de los estándares internacionales para rutas de esta envergadura, como las de la Panamericana en Sudamérica y América del Norte“, dictó parte del escrito publicado por el think tank local.
El exsenador Rolando Baldasso, que fue ministro de Obras y Servicios en la gestión de Francisco Pérez, y actual concejal en Luján de Cuyo, indicó que el mal estado en las rutas mendocinas, tanto nacionales como provinciales, se debe a un desfinanciamiento histórico aplicado desde el gobierno de Carlos Menem.
“Lo que antes se recaudaba del impuesto a los combustibles y cubiertas para la construcción y mantenimientos de rutas, se destinó al fondo de jubilaciones“, explicó.
Según relató Baldasso, esto llevó a 20 o 30 años sin aportes significativos al sistema de mantención de rutas en Mendoza, y a un sistema que arregló todo “siempre a los ponchazos”.
Así quieren arreglar la ruta a Chile
La Fundación Pensar propuso dos “soluciones estructurales”:
- Repavimentación y señalización
En este punto se especuló un “refuerzo estructural” en los 198 kilómetros de asfalto. La reestructuración contaría con “nueva señalización horizontal y vertical, y recuperación de obras de seguridad”.
En relación con las obras de seguridad, Baldasso describió que en especial este trabajo se basa en mejorar y reestructurar los guardarraíles, principalmente, en las curvas peligrosas de la ruta 7.
- Nuevas calzadas
El segundo punto establece la necesidad de “aprovechar las vías del ferrocarril trasandino“, con el fin de construir carriles adicionales en ambas direcciones, lo que reduciría costos y aumentaría la capacidad, según el proyecto.
Lo que informó Baldasso es la idea de hacer que la calzada actual pase a ser una vía de un solo sentido, y que las vías ferroviarias (hoy sin uso) se vuelvan a usar en el camino hacia el otro sentido.
En este paso se buscaría aprovechar el camino ya existente por las vías del tren, y refaccionarlas para que puedan ser transitadas por vehículos particulares.
El plan de financiamiento
Para llevar adelante estas obras, se estimó que el costo total sería de entre 500 y 600 millones de dólares, los cuales serán financiados a partir de un esquema de cooperación mixto entre públicos y privados.
Este se compondría entre la inyección de capital por parte del Gobierno nacional, responsable de la ruta nacional 7, y de inversores privados. Para esto sería fundamental la implantación de peajes en varias partes de la provincia. Sobre esto, Baldasso comentó que “en Mendoza estamos negados” con la idea de los cobros de este tipo, pero que hay que cambiar esa postura.
Estos serían aplicados usando como ejemplo los modelos de Chile, Perú y Buenos Aires, entre otros.
En Mendoza, se buscaría construir entre 3 y 4 cabinas cada 100 kilómetros en puntos estratégicos, como parte de los 3 accesos mendocinos o en puntos específicos de la vía que conecta a la provincia con Chile.
Además, Baldasso explicó que el precio del peaje “se cuantifica según el ahorro de combustible por el tiempo ganado al utilizar mejores vías”. Ya que no se realizó dicho cálculo, el exministro aseguró que aún no se puede dar un valor estimado a estos peajes.
“El peaje no se implanta hasta que se termine la obra“, informó el exfuncionario.
Pero finalmente, la idea es que a partir de la recolección de las distintas cabinas, la inversión privada y pública logre recuperarse y generar beneficios para todos los implicados.
El aporte de Nación
Para llevar esta propuesta a la realidad, será vital el financiamiento nacional. Desde esta think tank macrista, Baldasso compartió cierto optimismo para lograr la ayuda estatal en este proyecto.
Sobre esto, el exdirector de Vialidad provincial señaló que el proyecto “no se puede hacer solo con lo privado” y sostuvo que “el aporte nacional tiene que ser lógico“.
