Después de dos meses convulsionados, finalmente el Gobierno logró acordar un incremento salarial en paritarias con la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), por lo que se espera algunas semanas de calma antes que se sienten a rever los salarios nuevamente durante la primera quincena de octubre.
En esta ocasión la administración de Rodolfo Suarez ofreció un incremento del 72% promedio de enero a noviembre. Este acuerdo le da un respiro a la gestión, ya que la semana pasada logró acordar con los gremios más representativos, entre ellos el sindicato docente y con los profesionales de la salud.
En el caso de ATE, los trabajadores votaron en un plebiscito la propuesta salarial y la aceptación tuvo un alto acatamiento.
“El 96,11% de los trabajadores de la Administración Central aceptó la propuesta y en el régimen 15 (salud), el 91,13% aceptó. Han sido jornadas intensas a base de una lucha de 80 días donde hubo ollas populares, presos políticos. Fue una lucha larga que se tendría que haber definido antes”, resumió el titular del gremio, Roberto Macho.
Mientras que en el régimen 15 -con esta oferta- el 90% de los empleados llegará a cubrir el costo de la canasta alimentaria actual y en octubre el 80% de los empleados de la administración central también lograrán alcanzar ese costo, según explicaron desde ATE. Además, el gremio asegura que consiguió pases a planta que comenzarán a efectivizarse a partir de diciembre de este año.
Por su parte, la subsecretaria de Gestión Pública y Modernización, Beatriz Martínez, explicó que además “se trabajó en adicionales específicos que vienen a completar la oferta del Gobierno, por ejemplo, en el caso de la Administración central hay un ítem puntual para el sector y en el régimen 15 que es el del personal de la Salud también se trabajó en un ítem específico para la tarea que desarrollan, sobre todo, las personas que están más en contacto con los pacientes y el público en general”.
Camino duro
Lo cierto es que el camino para llegar a este acuerdo no fue fácil para el Ejecutivo, que le costó convencer a los sindicatos con las propuestas que llevaban a la mesa. En el caso de los docentes, el Gobierno tuvo que hacer frente a cinco días de paro (dos en julio y tres en agosto), que llevaron adelante los educadores, que organizaron dos masivas marchas.
También la Administración Central y el régimen 15 de la salud realizaron diversas huelgas que entorpecieron el normal funcionamiento de los servicios que brinda el Estado.
El conflicto llegó a tal punto que el titular de ATE, Roberto Macho, quedó detenido el pasado 2 de agosto tras ser acusado de entorpecer la circulación del transporte. Esa situación tensó más los ánimos entre las partes.
En el medio, desde el Ejecutivo mantenían firme su postura de enfrentamiento acusando al gremio docente de estar politizado por tener una conducción kirchnerista, y desde Buenos Aires el gobernador Rodolfo Suarez se mostró a favor de la detención de Macho. Todas esas situaciones no hacían más que aumentar el enojo entre las partes.
Pero además de ese costo, el incremento del 72% significa un aumento “importante” de la partida que se destina a personal. Si bien desde el Ministerio de Hacienda explicaron que la recaudación acompañó hasta el momento, no existen certezas sobre lo que puede ocurrir en los próximos meses.
“Cuando hay una crisis, lo primero que deja de pagar la gente son los impuestos”, indicaron desde el oficialismo. Y pusieron como ejemplo la caída de la recaudación de los impuestos patrimoniales en el primer semestre.
Más allá que la gestión de Suarez celebra los acuerdos alcanzados, la “tensa calma” podría terminarse el miércoles cuando los trabajadores tengan depositado su sueldo con los descuentos de los días de paro. En el caso de los docentes, podrían llegar a cobrar hasta $25 mil menos.
Mientras que los trabajadores de la salud también sufrirán descuentos. El Ministerio que comanda Ana María Nadal envió un memorándum solicitando a los jefes de las áreas un listado con nombre y apellido de los empleados que se sumaron a los paros y participaron por más tiempo del establecido en las asambleas.
Sin embargo, del lado del Gobierno anunciaron el cobro de los haberes, resaltando que el salario tendrá un incremento del 12% producto del acuerdo paritario.
“Aporte solidario”
A diferencia de lo que ocurre cuando el Gobierno da un aumento por decreto, esta vez los sindicatos recibirán la “cuota solidaria” por única vez que se les descuenta a los no afiliados. En el caso de los gremios más grandes como ATE y SUTE, se trata de un monto importante que se quedan los gremios por haber logrado el acuerdo salarial.
El aporte es del 3% y en el Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE) el descuento se realizará en dos tramos; 1,5% en septiembre y 1,5% en octubre. Fuentes gremiales informaron que el dinero se destina a “infraestructura y bienes”.
Por su parte, ATE acordó este martes una retención del 3% sobre el monto del bruto de las remuneraciones de todos los trabajadores no afiliados. Ese porcentaje será descontado de los haberes del mes de septiembre. Según consignó el gremio, los fondos serán utilizados para actividades culturales, educativas y fondo de huelga, entre otras.
