A pesar de las fuertes nevadas que hubo en el año, que comenzaron en abril, no fueron suficientes para que se consoliden y formen reservas para el verano. Las altas temperaturas entre nevada y nevada provocaron un fuerte escurrimiento durante el período estival pasado, que ha mantenido altos caudales durante el otoño e invierno. El caudal de los ríos que principalmente abastecen de agua potable a los pobladores de Mendoza tuvieron una media promedio durante el año.
Desde Irrigación dijeron que el pronóstico no es alarmante, porque los ríos Mendoza y Tunuyán tienen caudales normales, pero en las cuencas del sur, como los ríos Atuel, Malargüe y Grande, es medianamente pobre. Mientras que el Diamante es pobre, con el más bajo promedio, con 20 por ciento menos. El ingeniero José Luis López, superintendente a cargo; Alejandro Gennari, secretario de gestión hídrica, y Patricio Rodríguez, director de gestión hídrica, presentaron los números que avalan el pronóstico de escurrimientos hídricos que se realiza anualmente para conocer los caudales promedios de agua que traerá la temporada estival 2007.
López afirmó que no va a faltar agua, pero sí tuvo en cuenta que “hay que cuidarla, porque no va a sobrar”. Explicó que el manejo de los ríos “está supeditado fundamentalmente al uso del agua, tanto al uso poblacional como al uso agrícola”. Además, la importancia de la capacidad de los diques, con niveles de 80 por ciento de su capacidad total, permite que no falte agua.
Si bien el abastecimiento de agua potable depende fuertemente de las nevadas y sus consecuentes deshielos en el verano, es imprescindible la impermeabilización de los canales de riego, como ya se hizo en las localidades Gustavo André, Tres Porteñas y Nueva California, con casi 250 kilómetros en los últimos cinco años. El total de los canales de distintos tamaños en la provincia que sufrieron este proceso llega a los 12.000 kilómetros, pero esto es sólo 50 por ciento de la red primaria y secundaria.
El problema de la contaminación en los canales tiene como primer responsable a los pobladores que tiran desechos en los canales, por eso, el proyecto de entubación de estos es una posible solución. También, zonas que antes eran agrícolas y ahora son urbanas conlleva a que se contaminen más fácilmente, como el canal Civit de Godoy Cruz, que es uno de los conductores que más agua traslada.
