En el marco de la emergencia energética declarada en diciembre de 2023, el Gobierno nacional anunció un ambicioso plan para ampliar el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), con la incorporación de 5.610 nuevos kilómetros de líneas de alta tensión, lo que representa un incremento del 38,3% respecto de la red actual.

La inversión estimada supera los 6.600 millones de dólares y busca mitigar los cortes de servicio, aliviar los cuellos de botella y garantizar el funcionamiento del sistema eléctrico.

Una de estas líneas es la de 500 Kv Río Diamante (Mendoza) – Charlone – O´Higgins (Buenos Aires), que conectará ambas provincias.

“El proyecto principal es la Interconexión en 500 kV entre la estación transformadora Río Diamante y la futura estación transformadora Charlone (además de la ampliación de la estación transformadora Río Diamante y la nueva estación transformadora Charlone). Tendrá una longitud aproximada de 487 kilómetros”, explica el documento oficial

En verde la línea Río Diamante (Mendoza) – Charlone – O´Higgins (Buenos Aires).

Desde el Gobierno provincial aseguraron que por el momento “sólo conocen el proyecto” pero que “no cuentan con más detalles por parte de Nación”.

Las obras no implicarán erogaciones para el Estado, ya que serán ejecutadas y financiadas por empresas privadas mediante el régimen de Concesión de Obra. Los costos se solventarán a través de un componente tarifario que será abonado únicamente por los usuarios beneficiados con la nueva infraestructura. Esta modalidad apunta a reducir la presión sobre las cuentas públicas y fomentar la inversión sectorial sin recurrir a subsidios.

Según el diagnóstico oficial, la situación del sistema eléctrico presenta una crisis estructural. En las últimas dos décadas se destinaron 150.000 millones de dólares a subsidios, mientras que solo se invirtieron 30.000 millones de los 60.000 necesarios en infraestructura. En particular, en los últimos seis años solo se ejecutó el 38% de las inversiones requeridas en transmisión, lo que dejó al 35% de las instalaciones al borde del colapso. La última gran obra de alta tensión a nivel nacional data de 2017, y en el Área Metropolitana de Buenos Aires, de 2006.

La saturación de la red también se evidencia en el desfase entre oferta y demanda: mientras el consumo eléctrico creció un 20% en la última década, la expansión de las líneas de alta tensión apenas alcanzó el 8%. Esta desinversión provocó cuellos de botella y riesgos de cortes masivos ante picos de consumo.

La selección de las obras prioritarias fue realizada a partir de informes técnicos elaborados por la Comisión de Transporte Eléctrico, que integran organismos como CAMMESA, ATEERA, el Consejo Federal de Energía Eléctrica, el Comité del Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal y la Secretaría de Energía. El plan se ejecutará entre 2024 y 2026, con foco en los meses de mayor exigencia del sistema.

Las obras que se realizarán son las siguientes:

  • AMBA I
  • AMBA II + STATCOM Rodríguez (Buenos Aires)
  • Línea 500 kV Vivoratá – Plomer (Buenos Aires)
  • Línea 500 kV Plomer – O´Higgins (Buenos Aires)
  • Línea 500 kV Puerto Madryn – Choele Choel (Río Negro) – Bahía Blanca (Buenos Aires)
  • ET Comodoro Rivadavia Oeste 500/132 kV – 450 MVA (Chubut)
  • Alternativa ESTE Línea 500 kV Río Santa Cruz – Puerto Madryn
  • Alternativa OESTE Línea 500 kV CH Kirchner – Futaleufú – Piedra del Águila (Santa Cruz, Chubut y Neuquén)
  • Línea 500 kV Río Diamante (Mendoza) – Charlone – O´Higgins (Buenos Aires)
  • Línea 500 kV Rodeo – Chaparro – La Rioja Sur
  • Línea 500 kV Malvinas – San Francisco (Córdoba) – Santo Tomé (Santa Fe)
  • Et El Espinillo 500/132 kV (Formosa)
  • Línea 500 kV Lavalle – Chumbicha (Catamarca)
  • Línea 500 kV Chaparro – Antofagasta de la Sierra (Catamarca) – Punta – Cobos (Salta)
  • Línea Interconexión Internacional 500 kV Yaguaca (Bolivia) – Salvador Mazza (Salta) – San Juancito (Jujuy)
  • Línea Interconexión Internacional 500 kV Villa Hayes (Paraguay) – Formosa
  • Línea Interconexión 500 kV Santa Cruz – Tierra del Fuego