El debate por el emprendimiento minero para extraer hierro en Malargüe ha vuelto ha generar un clima social de tensión que se ha manifestado en cortes de ruta y marchas, principalmente en General Alvear. Pero también ha generado diferencias políticas en el seno de los partidos. Y el tratamiento en el Senado no estuvo exento de discusiones subidas de vos en las tribunas. Por este contexto, los empresarios vinculados a la minería consideran que la presión social que hay sobre el tema puede hacer postergar el proyecto Hierro Indio.
Mario Chabert, de la Cámara de Servicios Mineros, fue el que expresó esta preocupación luego del plenario de comisiones de Diputados, donde se escuchó las posturas de ambientalistas y promineros. Los empresarios están “molestos por el uso de la presión desmedida para pedir la no aprobación de algo que entendemos que es lógico y normal”.
El titular de la cámara minera cuestionó que “a una parte que no le gustó” lo aprobado en el Senado, “ejerce una presión social muy fuerte cortando rutas e incendiando un departamento para exigir que el proyecto no se apruebe”. Chabert hacía referencia así a los asambleístas de General Alvear que decidieron protestar en el sur a través de piquetes, marchas y el cierre de negocios.
El empresario cuestionó a los ambientalistas, al punto tal que no los consideró como tal. “Son antimineros. Ambientalistas somos nosotros, que cuidamos el ambiente”, destacó.
Chabert consideró que se había dado un espacio de discusión importante en la Legislatura y que las críticas que subrayó la oposición son solucionables sin necesidad de que el proyecto se rechace de plano. En este plano, la postura de los legisladores oriundos de departamentos agroproductores ha sido la de mantenerse en contra a rajatabla del proyecto, por lo que si se rechaza Hierro Indio se postergaría ya que el Gobierno tendría que enviar nuevamente otra DIA pero en 2015. “El archivo significa años de vuelta para atrás”, evaluó Chabert.
Y concluyó: “Si no tenemos en una democracia condiciones para discutir una actividad lícita y legal, no podemos discutir nada. Estamos discutiendo el combate al narcotráfico, cómo no vamos a discutir la minería”, se preguntó.
La “presión social” es algo que desde la Legislatura se ha dejado traslucir claramente por los propios legisladores. Está el caso de los representantes del PJ -la senadora Wanda Paredes, Gustavo Majstruk, Cristian González y Leonardo Giacomelli- que han advertido que su rechazo está en consonancia con las manifestaciones ciudadanas contrarias a la minería.
La interna en el Frente Renovador es otro reflejo de que los legisladores tienen una “papa caliente” en sus manos. lo señalaba Daniel Cassia al manifestar que en Diputados el bloque -integrado además por Evangelina Godoy- se abstendrá de votar porque “no hay paz social”. En otras palabras, el emprendimiento en particular no tiene el suficiente consenso social en la Legislatura. “Cualquier proyecto que tiene que ver con la minería genera tensión social y no sabemos cómo termina”, sostuvo Cassia.
Para la FEM
La Federación Económica de Mendoza criticó el ambiente en que se está dando la discusión del proyecto minero. “No compartimos que un sector imponga por la fuerza lo que se tiene que hacer en la provincia. No es democrático. Desde la FEM entendemos que existe la madurez suficiente para debatir los temas y para ponernos de acuerdo en cómo vamos a desarrollarlos”, apuntaron a través de un comunicado.
La organización que nuclea a cámaras empresarias sostuvo que “existe la madurez suficiente para debatir los temas” y agregó que la discusión no pasa por la disyuntiva “minería sí o minería no, sino cómo encararemos una actividad en la que todos los intereses estén contemplados”. A favor del desarrollo minero, desde la FEM consideraron que esta actividad tiene lugar en muchos países “y se hace de la mano del cuidado del agua y del medio ambiente”.
