La Red de Magos Solidarios es una organización no gubernamental y sin fines de lucro que persigue como objetivo colaborar con su arte a niños y adultos carenciados que no pueden ver un espectáculo de magia. Esta entidad solidaria comenzó en plena crisis del 2001, con un país deseoso de fantasías que superaran la pesada realidad. Es en este contexto que un grupo de magos porteños, entre ellos, José Luis Baukia (actual presidente de la asociación), ideó una forma de ayudar desde su profesión. Así surgió el proyecto de visitar hospitales de niños a fin de entretenerlos en ambientes tan lúgubres, como lo son las clínicas y alivianar sus estadías.
“Cuando nos enteramos de esto quisimos formar parte de esa experiencia, y decidimos crear una red nacional que unificara a todos los magos dispuestos a colaborar con los más necesitados”, explicó Diego Verón, representante mendocino de la red, también conocido como Zimurk.
De esta manera, la red se encarga de realizar funciones a beneficio tanto de hospitales, como el Notti, como de escuelas y comedores de barrios carenciados. Durante agosto del 2008 realizaron 35 funciones solidarias en toda la provincia. “En el Mes del Niño intentamos hacer más de una función por día, con el fin de recaudar mercadería o juguetes”, dijo Verón.
Esta asociación tiene delegaciones en diferentes provincias como Río Negro, Tucumán, La Rioja, Buenos Aires, Jujuy y también en Chile. La agrupación posee una web -www.redmaso.com.ar-. Son cerca de 200 miembros, entre magos, ilusionistas, aficionados y profesionales. Verón comentó que “no sólo son parte de la red ilusionistas, sino que, además, se une mucha gente que le interesa como hobby y que también tiene ganas de ayudar”.
Aquellos asociados a la red disponen de beneficios como la utilización del Club de Magia (ubicado en Buenos Aires), en el cual se desarrollan actividades mágicas diariamente. También pueden acceder al material de la biblioteca y videoteca, participar en el Círculo de Estudio Mago Raspúk o en el Laboratorio Mágico, que continuamente presenta conferencias y talleres.
Otra ventaja de ser socios -y la más usada por fanáticos- es que podrán participar en competencias internas.
Además, ofrece un club de magia para los magos que quieran incorporar e intercambiar nuevos conocimientos, con reuniones los jueves, cuando se organizan, talleres, conferencias, encuentros.magos sin galera. Por su parte, Diego Verón también coordina una entidad netamente provincial: Magos sin Galera. Esta asociación cuenta con 15 magos que, por un lado, trabajan individualmente pero a su vez se reúnen para realizar funciones a beneficio.
Magos sin Galera surgió hace cuatro años con un grupo de jóvenes magos de entre 20 y 30 que querían difundir su magia y, de esta manera, lograr la tan deseada profesionalización. “El público ha comenzado a valorar la buena magia, por lo que este rubro va creciendo de a poco”, aclaró el mendocino.
Trueques, galas, bibliotecas, campeonatos y conferencias son algunas de las de las actividades que se
desarrollan en la asociación, ubicada en Vicente Zapata 348 de Ciudad.
Algunos magos tienen esta actividad como hobby pero subsisten con otro oficio. Hay otros, como Diego Verón, campeón argentino de Magia de Cerca, que se dedican completamente y viven de ello. “Si uno presenta un buen producto y está acompañado de buena publicidad, conseguirá muchos shows”, afirmó Verón.?”Aunque la mejor propaganda es el boca en boca”, concluyó.
Hoy existe una buena demanda de este tipo de presentaciones, ya que es una alternativa original a la hora de animar una fiesta.
“Nos llaman para estar en casamientos o hasta en cenas empresariales”, manifestó el mago.
Con la llegada de Harry Potter, fantasear con la posibilidad de ser magos y, así, arreglar todos los problemas se ha convertido en una actividad común para los niños. Aunque, por momentos, no son sólo los chicos los esperanzados en encontrar soluciones mágicas.
“Yo a veces trabajo con niños, pero porque me gusta, ya que es un estilo diferente de hacer magia”, explicó, sonriente el ilusionista, y agregó que “no hay mayor felicidad que darles la oportunidad de creer que todo es posible”.