Alfredo Cornejo y Javier Milei en una elección cuesta arriba.

La campaña electoral entrará, desde esta semana que se inicia, en la recta final hacia las elecciones del 26 de octubre en Mendoza. Los distintos encuestadores locales caminan el terreno con sus operativos y lo que trasciende, más que una intención de voto, es el humor del mendocino, más parco que nunca, lo que abriría hacia un escenario que se viene observando en los distintos comicios nacionales hasta el momento.

Imposible hacer futurología en Argentina, un país que semana a semana ofrece arcos narrativos con giros impensados. Semanas atrás, el Gobierno de Javier Milei estaba enmarañado en una secuencia que incluyó la seguidilla de derrotas en el Congreso, las sospechas de coimas, el rechazo a Milei en Buenos Aires y el dólar desatado.

El riesgo país mostró a Milei con una crisis de gobernabilidad y al borde del precipicio por la posibilidad de un nuevo default.

Para el economista Raúl Mercau, “los problemas que tuvimos en el mercado del dólar fueron por la percepción de que el Banco Central o el Gobierno no tuvieran dólares para hacer frente a sus compromisos. Esto disparó el riesgo país y generó expectativa de abandono de las bandas cambiarias. El Gobierno defendió la banda superior y eso agravó el problema“.

El plot twist lo protagonizó Donald Trump, que llegó a caballo sobre el amanecer con una suerte de salvataje financiero cuya forma y letra chica genera suspicacias. Pero en concreto, la economía argentina volvió a oxigenarse a golpes de twit en la red social de la batalla cultural: uno de Scott Bessent, nuevo ídolo libertario, y otro del presidente de Estados Unidos que el mismo Milei enmarcó en su encuentro. El medio es el mensaje y los libertarios se montaron en una nueva épica.

Fue un apoyo muy importante y hacía falta“, evaluó el ministro de Gobierno, Natalio Mema. En el Gobierno de Mendoza hay una lectura en la que la Casa Rosada necesitaba un nuevo ancla donde volver a afirmarse, ya que “estabamos viviendo momentos de zozobra, con muchos factores que estaban intentando desestabilizar la economía, que era la gran batalla que se estaba dando“.

El efecto Trump, ¿y después del 26?

Mercau, que conoce los vaivenes de la política cuando se tensiona la economía, tampoco sabe qué efectos tendrá este acuerdo entre Milei y Trump en los próximos comicios. Pero por lo pronto, “el ataque especulativo se ha despejado“, aunque “con algunos cuestionamientos sobre lo que implica el compromiso con Estados Unidos“.

La suerte está echada desde hace un buen rato“, consideró Nicolás González Perejamo, consultor de Demokratia, que viene realizando distintas mediciones en Mendoza, no sólo electorales sino también sobre otros factores más culturales. La última, sobre la migración de los mendocinos.

El encuestador analizó que “nos encaminamos a una elección en la que todos conocemos el resultado” y que la sopresa “pueden ser las distancias” entre las distintas fuerzas que compiten.

No se si tiene mucho impacto electoral“, convino Mema. Y reconoció que “el cambio de expectativas económicas mejora en general, pero no creemos que eso llegue directo a mejorarle la economía diaria a ningún mendocino, por lo tanto, es importante no perder lo hecho, aunque no alcanza, pero estuvo en riesgo durante un tiempo por este intento de desestabilización. Sienta las bases para lo que hay que hacer después de las elecciones“.

González Perejamo es escéptico sobre los efectos que, en el plano nacional, puedan tener situaciones como los escándalos en la Agencia Nacional de Discapacidad, “la decepción” del campo sobre la oferta de liquidación sin retenciones que se agotó en tiempo récord, incluso, el pulso que tomaron los comicios en Buenos Aires con una nueva derrota de La Libertad Avanza.

Ninguna de esas cuestiones va a terminar incidiendo, en un escenario en el que la inercia parece que va a ser la regla. Hay tres variables que van a definir el comportamiento del electorado. Un elevado nivel de desilusión y de falta de confianza en la falta de trascendencia de manifestar su preferencia electoral por medio del voto“, sopesó el encuestador de Demokratia.

La economía en términos macro tendría que dar signos de reducción de la volatilidad. “El escenario da la sensación de abundancia de dólares, que viene por el lado legítimo de las exportaciones con un sacrificio fiscal de 1.500 millones de dólares“, explicó Mercau. Hay tres cuestiones que dan buena espina: la estabilización del dólar, la disminución del riesgo país y la baja de las tasas.

Este último aspecto ya juega en el terreno de la micro, la híper sensible economía de la calle cuyo deterioro fue reconocido por los funcionarios nacionales a modo de autocrítica tras la derrota electoral en terreno bonaerense. “El amesetamiento de la economía“, recordó Mercau, arrancó desde abril “con el incremento de las tasas“, un hecho que “frena el consumo“.

Pero ahora, analizó, “se configura un escenario más favorable para que comience a darse una recuperación de la actividad económica“, en tanto que sí reconoció que “las elecciones ya están jugadas“.

Sin embargo, para Mercau, la incertidumbre sobre la forma del salvataje sobrevienen después de la elección del 26, sea cuál sea el resultado. Y tiene que ver con las reformas estructurales que se va a plantear la Casa Rosada, ya con más presencia de legisladores nacionales de su tropa.

Por un lado, “el resultado electoral que determinará el grado del poder que tiene el Gobierno“, puntualizó, sobre todo, “porque han destruido las alianzas y se largó solo“. Y, en segundo orden, si Milei se lleva una victoria, “qué medidas va a impulsar“, en torno a las reformas en lo laboral, lo jubilatorio y la desregulación de la economía ya con otro Congreso nacional conformado.

Más Cornejo, ¿menos Milei?

En el Gobierno de Mendoza, en tanto, tienen puestas las fichas en una estrategia más local. Un viraje respecto a la medida electoral de haber unificado las elecciones: es que la saga de escándalos de los Milei y los Menem obligó a Cornejo a ponerle el cuerpo una vez más a una campaña electoral.

Mema recordó que “sabemos que tenemos dos urnas, venimos haciendo una campaña muy fuerte para poner nuestra gestión en consideración de los mendocinos, más allá de la campaña nacional que también se viene haciendo. Creemos que estamos por buen camino, más allá de los resultados“.

El Ejecutivo puso al gobernador a recorrer la provincia, pero también sacó de los despachos de Casa de Gobierno a los ministros. Y los puso al nivel del terreno de los intendentes. Las acciones han sido variadas, sobre todo, en la última semana. Y se reforzó con las primeras visitas nacionales. A Sandra Pettovello le seguirá este lunes la ministra de Seguridad Patricia Bullich.

Vamos a mostrar más la gestión“, sintetizó el superministro de Cornejo que maneja las relaciones políticas y la obra pública, con la premisa que comparten en el gabinete: lo que el mendocino evaluará es la gestión radical, una vez más. Y con un nulo peso en la estrategia y en la agenda de los aliados mendocinos de LLA.

¿Vendrá Javier Milei? Mendoza es una de las provincias, si se quiere, más violetas, que no es lo mismo que moradas. Así lo dictamina la objetividad de los números de la elección presidencial, donde arrasó en 2023. Por lo pronto, en el Gobierno de Mendoza anticipan más visitas, pero no confirman ni quiénes, ni cuándo en este tren electoral en el que faltan recorrer cuatro semanas. Por ello, el regreso del presidente a Mendoza es una incógnita, pero cada vez que ha venido, desató el furor entre sus seguidores.

¿Luis Petri se tomará licencia como ministro de Defensa? Por el momento, la actividad del mendocino que se afilió recientemente a LLA está dividida. Si bien se muestra en fotos visitando empresas locales, escuchando a mendocinos y todo lo que el manual de campaña indica mientras camina en alpargatas, lo concreto es que la pantalla nacional del ministerio le da más proyección. Fue uno de los pocos ministros elegidos en viajar a Estados Unidos y protagoniza uno de los principales spot de LLA con Milei.

¿Hay Plan B?

El sprint hacia el 26 de octubre ya tiene ocupados los distintos carriles. Los mensajes ya están debidamente performados para llegar al mendocino. Más allá del oficialismo, cada candidato ya tiene en claro hacia dónde apuntar. La cuestión es que no se sabe qué mensaje vibrará de manera efectiva en la misma cuerda de la sensibilidad mendocina.

Así, Emir Félix habla de frenar a Milei y a Cornejo, y no ha perdido la ocasión de cuestionar en cada episodio crítico de las últimas semanas, desde la discapacidad hasta el financiamiento universitario, pero incluso reconoce la importancia de gobernar con superávit fiscal.

Mario Vadillo ha montado su campaña sobre los déficits cotidianos de los mendocinos, desde las falencias de los servicios públicos hasta el financiamiento de las obras públicas o el financiamiento de Osep, entre otras. En otras palabras, ha vuelto al discurso de Protectora de 2017, pero sin la frazada que le prestó a José Luis Ramón.

El mileísmo blue del Partido Demócrata escogió a su rival: a Petri y a Facundo Correa Llano, con un primer spot donde apunta a uno de los vicios de la casta, la nominación de familiares. ¿Le alcanzará con esa pirotecnia discursiva?

Jorge Difonso quiere hacer pie en un escenario que ha sido conflictivo: el de la salud pública, con el auspicio de una de sus llamativas candidatas, la gremialista de Ampros -los profesionales del sistema sanitario-, Claudia Iturbe.

Carolina Jacky también tiene una estrategia similar al del peronismo: hace blanco Cornejo con el el llamado “plan casita”, una versión inmobiliaria del “plan platita” por la entrega de viviendas que el Gobierno de Mendoza hace en este periodo y que la abogada considera “feudalista”.

Ahora bien, ¿irá a votar el mendocino?

Mendoza no es una isla en este país donde el abstencionismo salió primero en las elecciones que se han disputado hasta el momento. Si bien los números de la participación van a mejorar, no estamos exentos de un fenómeno de no confiar que con el voto se hace algo“, explicó González Perejamo sobre el terreno en el que caminan los candidatos.

Pero recordó cuál puede ser el tercer factor en juego en esta elección.

La gente no percibe con claridad cuáles son las propuestas de las alternativas. Esto va a terminar condicionando en buena parte al electorado. Lo de Trump puede tener un efecto a mediano plazo, pero la suerte está echada porque gran parte de la ciudadanía entiende que no hay Plan B. Y cuando no hay Plan B, no importa qué pensas del Plan A“, sintetizó, graficando el humor de los mendocinos sobre la perspectiva electoral que se está conformando.