La presentación del proyecto de promoción de Gas Natural (GNL) en la Cámara de Diputados, impulsado por el Gobierno y con el apoyo de YPF, generó cuestionamientos del radicalismo.
La mendocina Pamela Verasay -Juntos por el Cambio- cuestionó algunos de los ítems de la iniciativa y adelantó que no apoyarán la medida si no se modifican los puntos más polémicos. El tema se volvería a tratar luego de las PASO presidenciales de agosto.
Si bien, el Gobierno nacional remarcó que la puesta en marcha de este proyecto, además de explotar los recursos de Vaca Muerta, es una oportunidad para la Argentina de introducirse al mercado mundial de GNL, para Verasay hay una serie de irregularidades y de “excepciones” que desde el radicalismo afirmaron que no están dispuestos a acompañar.
Los puntos que más cuestionan desde la oposición al proyecto de GNL son el libre acceso de dólares para garantizar las importaciones, el marco regulatorio para las empresas y la concesión de la “estabilidad fiscal” por un período de 30 años, entre otros.
“Las excepciones que plantean para desarrollar la industria, es justamente todo lo que tiene que corregir este gobierno en el tiempo que le queda en materia económica e inclusive materia de seguridad jurídica y regulatoria”, comentó Verasay.
Entre las excepciones que plantea el proyecto se encuentra que las empresas implicadas puedan acceder de disponibilidad libre de divisas. Además, en el mismo punto habla de cobrar hasta un 8% retenciones, pero no incluye un porcentaje de regalías para las provincias.
“Seguimos pidiendo excepción tras excepción para determinados sectores. Unos pueden acceder a dólares sin problemas, pero otros rubros tienen que sufrir con algún cepo en particular. Por ejemplo, ¿por qué no piensan también en un régimen de promoción para las economías regionales? Que nosotros lo sabemos en Mendoza perfectamente. Están intentando sobrevivir a la falta, a la pérdida de competitividad que están teniendo por la diferencia en el tipo de cambio”, cuestionó la diputada de la UCR.
Respecto a las retenciones, Verasay comentó que no se puede comenzar cobrando ese tipo de impuesto porque desalienta las inversiones de capitales.
Otro de los puntos cuestionados fue el precio de venta que tendría el GNL. Para la secretaría de Minería de la Nación tiene estipulado un valor entre los 15 a 20 dólares. En comisiones, la oposición consultó por el estudio en el que se basaron para llegar a ese costo. Según Verasay, desde el Ejecutivo no dieron una respuesta porque se basaron en una confidencialidad pactada con YPF.
“Lo pregunté en particular porque el precio del GNL durante los últimos 10 años ha tenido una volatilidad muy alta. Llegó a picos de 50 dólares y tuvo otros de 8 dólares. Entonces, en esa franja, por qué discutir cuál es el precio que discute la industria. Dentro de la composición de ese precio, inclusive también tenés que ver cuál es el juego de las regalías dentro de esa estructura”, explicó Verasay.
El Sol intentó comunicarse con los diputados del Frente de Todos, Marisa Uceda, Adolfo Bermejo y Liliana Paponet, para conocer los argumentos del oficialismo, pero ninguno respondió a la consulta.
De qué trata el Proyecto de Promoción de Gas Natural
El gas natural licuado (GNL) es aquel que ha sido procesado y pasa de estado natural a líquido para ser transportado. Esos procesos se realizan en plantas industriales de alta complejidad en el que se obtiene un enfriado del gas natural a -162 grados centígrados a presión atmosférica. Una vez terminada la licuefacción se puede transportar en barcos o camiones cisternas.
El proyecto presentado por la Secretaría de Energía de la Nación consta de una primer fase de industrialización, en la que se prevé instalar 2 barcos licuefactores. Luego comenzaría la construcción de la planta en Bahía Blanca de licuefacción escalable, que podrá producir 25 millones de toneladas de gas al año, lo que significaría el doble de lo que produce actualmente Vaca Muerta. La inversión estaría cerca de lo de 56.000 millones de dólares.
Por el momento, las únicas empresas en querer llevar adelante este proyecto son YPF y la malaya Petronas.
