En un paso decisivo hacia el reordenamiento del uso del agua subterránea, el Departamento General de Irrigación (DGI) oficializó el otorgamiento de títulos de concesión para perforaciones clave en la provincia en los ríos Mendoza y Tunuyán Superior. La medida, que busca transformar la situación de “precariedad” de muchos pozos en un marco de seguridad jurídica, establece reglas estrictas de eficiencia y medición para los próximos años.
A través de una reciente resolución del Tribunal Administrativo, se otorgaron concesiones por un plazo de 50 años a las perforaciones N° 06-880 y 06-827. Sin embargo, este beneficio viene acompañado de una “letra chica” fundamental para los productores y propietarios.
El reloj corre para el riego eficiente
Uno de los puntos más destacados de la resolución es la obligatoriedad de implementar sistemas de riego tecnificados en un plazo máximo de 5 años. Aquellos concesionarios que mantengan el sistema gravitacional (por manto) pasada esa fecha, verán una reducción automática en el volumen de agua autorizado.
El objetivo de Irrigación es claro: adaptar la producción a la realidad climática de Mendoza, exigiendo mayor eficiencia para evitar el derroche del recurso hídrico.
Medición obligatoria y controles estrictos
La resolución impone plazos urgentes para la transparencia en el consumo:
- 180 días para instalar instrumentos de medición modernos y tubos piezométricos. En el mismo período deberá detallar la concesión en los planos de mensura y las escrituras públicas correspondientes, a los fines de su debida.
- Registración en el Registro de la Propiedad Inmobiliaria y oponibilidad a terceros
- Declaración Jurada anual: los titulares deberán informar cada año el volumen utilizado y el proyectado para el siguiente ciclo agrícola.
- Prohibición de consumo humano: el organismo recordó que el agua extraída de estos pozos no es potable y su uso es exclusivamente agrícola/industrial.
Seguridad jurídica y saneamiento de registros
Para los propietarios, esta medida representa una ventaja competitiva. Al pasar de un permiso precario a una concesión temporal, provisional y condicional, el inmueble adquiere una mayor estabilidad legal. De hecho, la resolución ordena que la concesión se inscriba en el Registro de la Propiedad Inmobiliaria, lo que garantiza que el derecho al agua quede debidamente asentado en las escrituras y planos de mensura.
Beneficios económicos en la regularización
Como parte del proceso de ordenamiento, Irrigación decidió eximir a los titulares del pago de ciertas tarifas de regularización, aunque sí se cargarán costos administrativos básicos relacionados con el estudio de títulos y verificación de planos.
Dato clave: los inspectores del DGI tendrán acceso libre a las propiedades en cualquier momento para verificar el funcionamiento de los medidores y el estado de las perforaciones.
