Los mendocinos que el año pasado buscaban alquileres y lo pospusieron para este, ahora los encontrarán un 30 por ciento más caro. Inmobiliarias y propietarios argumentaron que es “un aumento administrativo que no acompaña la inflación reinante en el país”.
Los locadores confiaron que hay mucha oferta y poca demanda. Además, los propietarios prefieren alquilar ya que al no haber dólares en el mercado se hacen difíciles las ventas.
“Que alguien me diga algo que no haya aumentado en Argentina. En realidad, los incrementos no acompañan el costo de vida. Ya que se dan entre un 25 a un 30 por ciento y el costo de vida está en el orden del 40”, dijo Santiago Debé, de Debé Propiedades.
Por su lado, Carlos Coucucci explicó que la demanda de alquileres se da en el orden de los 2.500 a 10.000 pesos y en lo que respecta a casas en el Gran Mendoza la oferta es muy justa.
Desde ambas inmobiliarias confirmaron que el alquiler de un departamento con un dormitorio ronda los 3.000 pesos mientras que uno de dos habitaciones supera los 4.000.

Por su lado, hay varios propietarios que se cansaron de tener a la venta inmuebles y ante la falta de poder adquisitivo de la gente optaron por alquilarlos. “Tuvimos una casa a la venta durante dos años. Nos cansamos de buscar compradores hasta que optamos por alquilar. La verdad que no nos convencía hacerlo pero no nos quedó otra”, explicó María Teresa Funes.
Mientras, que Cintia Albornoz, quien es dueña de una vivienda en Las Heras explicó que alquilar una propiedad siempre suele ser un dolor de cabeza porque los inquilinos terminan destrozándola. “Antes era un negocio tener casas para alquilar hoy no es rentable y tenés que andar persiguiendo a la gente para que te pague”.
En este sentido, Debé afirmó que la rentabilidad anual ha descendiendo, Mientras que hace una década la misma era del 12 por ciento anual. Actualmente llega al 3,5 anual.
Asimismo, confió que el alquiler de los locales comerciales “se aumenta lo que se puede”. Los comerciantes no están vendiendo mucho porque no hay poder adquisitivo y, además, con la presión fiscal si les aumentas mucho, terminan resindiendo el contrato”, finalizó el hombre.
