La posibilidad de pasar las vacaciones de verano en Brasil comenzó a ganar terreno entre los mendocinos. Tras la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva y la depreciación del real frente al dólar mencionada, las agencias de viajes registraron un aumento de las consultas para viajar al país vecino, donde el dinero puede rendir más en este escenario.
Sin embargo, hay una diferencia importante entre el costo de contratar un viaje y el dinero que se utiliza una vez en destino. Por el momento, las tarifas de los pasajes y los hoteles no registraron bajas significativas, ya que muchos de esos servicios se comercializan en dólares. La ventaja apareció al pagar comidas, excursiones y compras en Brasil, aunque el ahorro dependerá de la evolución del tipo de cambio y del medio de pago.
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Cecilia Juárez, asesora de viajes, confirmó que notaron un mayor interés por el destino. Según explicó, la depreciación del real puede beneficiar a los turistas argentinos durante su estadía, aunque todavía no se tradujo en una reducción de las cotizaciones de los paquetes.
“Los precios no han bajado”, señaló la agente, quien aclaró que todavía es reciente el movimiento cambiario y que las tarifas de temporada alta pueden mantenerse elevadas.
Cuánto cuesta viajar a Brasil desde Mendoza
Las cotizaciones que manejaron las agencias permiten tener una referencia del presupuesto necesario para organizar las vacaciones. Los valores cambian según el destino, la fecha, el transporte y los servicios incluidos.
Juárez indicó que cotizó una propuesta para el norte de Brasil en febrero, con siete noches de alojamiento, pasajes aéreos desde Mendoza, desayuno, traslados y asistencia médica. El paquete cuesta entre 1.500 y 1.600 dólares por persona, en base doble.
Desde otra empresa del sector, Horacio Morales también detalló distintas alternativas para la temporada de verano:
- Camboriú en bus: paquetes desde unos 1.100 dólares.
- Río de Janeiro y Búzios en avión: opciones para enero desde aproximadamente 1.400 dólares.
- Viajes para fines de febrero: propuestas desde unos 1.200 dólares, según disponibilidad y promociones.
Se trata de precios de referencia informados por las agencias, sujetos a cambios y disponibilidad. Hasta el momento, los operadores consultados no identificaron una reducción significativa de las tarifas como consecuencia del movimiento del real.
Las playas de Brasil que buscan los mendocinos
Las consultas abarcaron diferentes regiones del país, desde los destinos tradicionales del sur hasta las playas del nordeste brasileño.
Entre las opciones más solicitadas aparecen Río de Janeiro, Búzios, Florianópolis y Camboriú. También creció el interés por destinos del norte, como Maceió, Natal y Pipa, además de Porto de Galinhas.
Desde el sector señalaron que el nordeste concentró parte del interés para febrero. La elección también está relacionada con las perspectivas climáticas para el verano y con la posibilidad de encontrar playas y propuestas turísticas diferentes a las de los destinos más habituales.
En ese contexto, Juárez recomendó evaluar paquetes que incluyan únicamente desayuno y dejar parte del presupuesto para consumir en destino. La estrategia permitiría aprovechar mejor una eventual ventaja cambiaria, especialmente en comidas y actividades.
Por qué el real devaluado favorecerá a los turistas
La depreciación del real podrá mejorar el poder de compra de quienes llegan con dólares o pesos argentinos, pero el beneficio no es automático. Depende de cuánto se modifique la relación entre las monedas y de cómo se paguen los consumos.
Sergio Quiroga, también referente del sector, explicó que la variación cambiaria no necesariamente se traslada a una reducción de los paquetes turísticos, porque las agencias trabajan con una cadena de proveedores cuyas cotizaciones pueden cambiar por distintos motivos.
El empresario ejemplificó el efecto de la variación del tipo de cambio con una compra de 1.000 reales: a una relación de cinco reales por dólar, equivaldría a 200 dólares; con una cotización de 5,45 reales por dólar, representaría unos 183,50 dólares. Es decir, el mismo gasto en moneda brasileña requeriría menos dólares.
De todos modos, Quiroga advirtió que una eventual suba del dólar en Argentina podría absorber parte de esa ventaja para los viajeros que financian sus vacaciones con ingresos en pesos.
Por eso, el impacto final dependerá de la evolución de ambas monedas y de los costos de cada viaje. La depreciación del real puede mejorar el presupuesto para consumir en Brasil, pero no garantiza que los pasajes, los hoteles o los paquetes turísticos bajen de precio.
Brasil compite con Chile y la Costa Atlántica por las vacaciones
El costo de las vacaciones es uno de los factores que los mendocinos evalúan al elegir dónde pasar el verano. En ese escenario y como ya es habitual, Brasil aparece como una alternativa frente a Chile y los destinos de la Costa Atlántica argentina.
La posibilidad de gastar menos en comida, excursiones y compras puede inclinar la decisión, especialmente entre quienes ya tienen previsto viajar y están comparando presupuestos.
