En medio de la gira por Israel, el ministro de Interior Wado de Pedro lanzó una iniciativa que Nación busca acordar con los gobernadores: la creación de una empresa nacional de aguas. La propuesta, en principio, fue rechazada por el mendocino Rodolfo Suarez, que forma parte de la comitiva oficial que este lunes visitó una empresas y plantas con la que ese país le peleó al desierto.
La idea es por ahora un borrador y tendría el aval de los gobernadores peronistas, pero no de aquellos que responden a Cambiemos.
“Queremos nacionalizar la gestión de los recursos hídricos. Tenemos un borrador en base a la experiencia de Israel, Estados Unidos y Australia, y al regreso del viaje discutiremos con los gobernadores las mejores opciones, nuestra propuesta es que haya una sola autoridad del agua en el país”, sostuvo De Pedro ante los periodistas argentinos que viajaron junto a funcionarios nacionales y mandatarios provinciales.
Fue un anuncio sorpresa. Lo dijo en el lugar indicado para tirar una propuesta así sobre la mesa: al finalizar la visita a la planta de Eshkol en Galilea, que centaliza el proceso de desalinización, el acopio y la distribución de agua hacia el resto del país. De hecho, quieren firmar un proyecto de asesoramiento con Israel para “para empezar a gestionar un sistema centralizado del agua en la Argentina”, indicó el ministro de Interior.
En principio, la reacción de Suarez es de cautela, porque quiere “leer primero el borrador”. Con todo, el gobernador mendocino rechazó la idea de tener un organismo que centralice. Según fue consultado por el diario porteño La Nación, Suarez indicó que quiere “descentralizar la gestión de un recurso importantísimo para nuestra provincia”.
Pero si bien la mesa de gobernadores peronistas busca llegar a un consenso, la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, ya planteó que “los recursos hídrocos los manejan las provincias”.
Sergio Uñac, de San Juan, fue proclive y recordó que su provincia -al igual que Mendoza- tiene muchas complicaciones con el agua.
Por su parte, Raúl Jalil, el gobernador de Catamarca, se mostró favorable al proyecto: “Sería bueno centralizar y crear un marco legal que unifique el precio del agua”.
“Estamos mirando para adelante. Queremos mantenernos positivos. Sabemos que esos conflictos existen, y por eso nos queremos sentar para tratar de encontrar soluciones”, postuló De Pedro.
El proyecto, de todos modos, no tiene fecha de presentación y lo primero en lo que quiere avanzar la Casa Rosada es una mesa de trabajo con los gobernadores.
Mendoza tiene más de un problema con el agua. Enfrenta desde hace una década una emergencia hídrica. A su vez, mantiene conflictos interprovinciales por el uso de este recurso. Con La Pampa, principalmente, con quien mantiene diferencias por el río Atuel y por la construcción de la megapresa Portezuelo del Viento, lo que ha retrasado la adjudicación de la obra.
De hecho, Suarez espera que el presidente Alberto Fernández termine definiendo en un laudo si la obra en Malargüe se realiza o no, aunque ya han advertido en Casa de Gobierno que será mejor pasar a un plan B y aprovechar los fondos capitalizados hasta el momento por ese proyecto para otras obras menores vinculadas a la energía hidroeléctrica.
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