El concejal libertario de San Rafael, Martín Antolín, volvió a quedar envuelto en una polémica que tendrá consecuencias económicas. Luego de haber sido sancionado e inhabilitado para conducir vehículos por un año tras manejar con una copa de vino en la mano por la avenida Arístides Villanueva, ahora deberá enfrentar una nueva multa, esta vez por una infracción cometida en el dique Los Reyunos.
El episodio se conoció en las últimas horas a través de redes sociales y volvió a instalar el debate sobre la conducta pública del edil y empresario sanrafaelino, que ya arrastraba antecedentes recientes por faltas graves a las normas de tránsito.
El estado lamentable de una defensora oficial
El viernes hubo una situación por demás incómoda en el Polo Judicial: una audiencia que estaba programada tuvo que suspenderse por el estado calamitoso en que llegó una defensora oficial. Según testigos, no podía hablar y apenas balbuceaba. Sin comentarios de…
Las imágenes que generaron la controversia fueron publicadas en historias de Instagram. En el registro se observa a Antolín conduciendo una lancha a alta velocidad, acompañado por su pareja, mientras la embarcación es seguida de cerca por un dron que filma la escena desde el aire.
La difusión del video no pasó desapercibida en San Rafael. En pocas horas, el material comenzó a circular por distintos canales digitales y provocó críticas, especialmente por tratarse de un funcionario público recientemente sancionado por una conducta imprudente al volante.

Qué dice la ley y por qué habrá sanción
Si bien la inhabilitación para conducir que pesa sobre Antolín no le impide manejar una lancha -ya que en ese ámbito rige la legislación náutica y no la ley de tránsito-, la conducta observada en el video configura igualmente una infracción.
Según pudo saber El Sol, la Jefatura de Náutica de la provincia le aplicará una multa tanto a Antolín como a su acompañante por no utilizar chaleco salvavidas, un elemento de seguridad obligatorio establecido en la Ley 3859/1972.
La normativa es clara: todas las personas a bordo de una embarcación deben contar con chaleco homologado, independientemente de la experiencia del conductor o de las condiciones climáticas. La falta es considerada grave dentro del régimen sancionatorio náutico.
Esta nueva sanción económica se suma a la multa de 3,9 millones de pesos que Antolín debió afrontar tras el episodio ocurrido en la Arístides Villanueva, donde fue filmado manejando un vehículo con una copa de vino en la mano, hecho que derivó además en la inhabilitación para conducir por un año.

En el caso del dique Los Reyunos, la multa rondaría los 600 mil pesos, de acuerdo a los valores actuales previstos para infracciones náuticas graves. Más allá del monto, el hecho vuelve a colocar al concejal en el centro de la escena pública por comportamientos que contradicen los principios básicos de seguridad y responsabilidad.
Aunque se trata de infracciones en ámbitos distintos -terrestre y náutico-, los episodios configuran una secuencia de hechos que genera ruido en el plano político local. En particular, por tratarse de un dirigente que ocupa un cargo institucional y cuya conducta personal adquiere inevitablemente dimensión pública.
En San Rafael, el caso reavivó cuestionamientos sobre el ejemplo que deben dar los funcionarios y el uso de redes sociales para exhibir conductas que, lejos de ser recreativas, terminan derivando en sanciones legales.
