Crisis y oportunidad. Dos palabras que reflejan el momento del sector metalúrgico en Mendoza. Porque si bien el horizonte es complicado por la difícil situación que atraviesan firmas del rubro vinculadas a la vitivinicultura, agricultura y -principalmente- Impsa, el futuro es esperanzador si Mendoza abre las puertas a la minería.
Así lo expresó Julio Totero, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), que está celebrando su 70 aniversario.
El empresario detalló que la realidad de las empresas industriales metalúrgicas es variada, e indicó que las más afectadas son las agroindustriales.
“El más preocupante es el que está relacionado a la agroindustria y a la vitivinicultura producto del precio del vino, de las heladas y accidentes climáticos del año pasado y de algunas variables macroeconómicas que no favorecen”, comentó. Y agregó: “Además, los proveedores exclusivos de Impsa están afectados en su volumen de trabajo. Hay 90 pymes en esta situación”.
Según Totero, también existen inconvenientes con los costos. “Fundamentalmente el del acero que ha subido sostenidamente en los últimos tiempos”, señaló.
En este sentido, sostuvo que “esto desmejora la posibilidad competitiva de las empresas. El acero es un tema que es monopólico en el país y preocupa. Le solicitamos a los empresarios de ese sector que acompañen al metalmecánico para que podamos crecer de manera conjunta”.

Pero no todas son malas noticias porque hay sectores, como el petrolero, que “son los que en mejor situación están”, puntualizó Totero. Las empresas de ese rubro son las más demandantes, según evaluaron desde Asinmet.
Aunque las mayores expectativas están puestas en la minería. “Los que son proveedores del sector minero van a tener un fuerte desarrollo en un futuro inmendiato”, comentó Totero, quien adelantó que representantes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República de Argentina (Adimra) se reunirán con el gobernador Francisco Pérez para hablar del desarrollo sustentable de la minería.
“Permitir el desarrollo de la minería sustentable en la provincia sería una solución muy cercana y a la mano de las pymes como ocurre en San Juan, Salta o Santa Cruz. Es una posibilidad que esperamos que se dé”, añoró Totero, quien cree que la población ya ha logrado una maduración en el tema y por el cual se manifestaron en contra de algunos proyecto como ocurrió con San Jorge”, agregó.
Para el empresario, la comunidad tiene un grado de conocimiento mayor del que tenía hasta hace algún tiempo. “Se ha profundizado el diálogo entre todos los sectores para ver cómo se hace para sostener un desarrollo sustentable y esto nos va a abrir las puertas al trabajo a las empresas metalúrgicas”, confió.
Se clausuraron 15 canteras
Son más de 400 los controles que se hacen anualmente en la denominada tercera categoría minera que comprende a las canteras de propiedad privada, es decir, aquellos materiales por los que el estado no recibe regalías por su explotación sino que cobra los impuestos relacionados a la actividad y los permisos de inscripción.
Carlos Molina, director de Minería, dijo que “el trabajo de la policía minera ha logrado ordenar finalmente casi la totalidad de la segunda y tercera categoría de materiales de origen mineral, a la vez que ha ayudado mucho a los mismos carteristas que se organizaron más y ya están formando Cámaras”.
En lo que va de 2014, el equipo de la policía minera realizó más de 300 inspecciones y ha clausurado cerca de 15 canteras en forma provisoria y un par en forma definitiva por no cumplir con los plazos que otorga la dirección de minería para regularizar la situación. En estos casos, se realiza una denuncia penal y se da intervención directa a la justicia.
