Johana Sánchez, la madre de Brunella, la niña de 11 años que fue baleada por un presunto ajuste de cuentas narco, se encadenó este miércoles en el ingreso a la Municipalidad de Godoy Cruz, en protesta por una serie de pedidos que mejoren su situación actual. Desde la comuna aseguraron que recibe asistencia.
Los reclamos de la madre de Brunella
La mujer reclamó por la posibilidad de que ambas sean retiradas de la vivienda en la que se encuentran actualmente, porque aseguró que no le permite a la niña generar las condiciones necesarias para vivir segura y tener una correcta escolaridad, a pesar de los servicios de traslado que sí le ofrece la Municipalidad.
Madre e hija viven en el mismo lugar del barrio Los Cerros donde ocurrió el ataque a finales de marzo de este año y actualmente tienen una custodia policial en la puerta. Pero, según advirtió Sánchez a El Sol, los efectivos no las acompañan cuando tienen que salir a hacer algún tratamiento médico para la menor, que se recuperó de varias heridas de bala. Solamente están a disposición del cuidado del ingreso.
De hecho, contó que los mismos vendedores de droga de su barrio les han hecho saber que quieren que quite esa consigna policial. Y sostuvo que sigue recibiendo amenazas.
Esta situación, según indicó Sánchez, le genera a la niña “ataques de pánico y un estado de depresión constante“. No sale de su vivienda y en ocasiones se encierra en la habitación. Describió que Brunella tiene miedo a las multitudes y cree que la van a lastimar.
Respecto a la educación de la niña, que iba a la escuela y dejó de hacerlo tras el ataque, está teniendo clases virtuales, pero la familia señaló que es insuficiente. “Tiene solo dos días de clases y son unos 40 minutos cada uno. Solo lengua y matemáticas“,detalló.
Sánchez pidió una nueva vivienda para ambas y que, a partir de esa relocalización, Brunella pueda recibir al menos clases presenciales a domicilio. Aunque el objetivo es que a futuro pueda regresar a una institución. “Las maestras no se quieren jugar a venir hasta mi casa“, indicó.
La mujer asegura que está sin trabajo y que la única ayuda que recibe por parte de la Municipalidad de Godoy Cruz -además de los traslados- son dos bolsones de mercadería con unos 17 productos. Por eso pidió una asistencia más integral. “Mi hija fue víctima de la inseguridad y el narcotráfico y no puede ser escuchada“, señaló.
El Gobierno provincial, a través de Asistencia a la Víctima, solo le brindó ayuda de índole psicológica. “No me ofrecieron nada más. Todos me dicen cosas que no son. Me prometen y después se borran“, indicó.
Por todos estos motivos, la mujer se encadenó a las rejas de la Municipalidad. Dijo que desde la intendencia mandaron a una persona para advertirle que el intendente no la iba a poder escuchar, pero ella asegura que se va a quedar ahí. Mientras tanto, a Brunella la cuidan familiares, vecinos y la custodia policial.
“Me dijo: ‘Yo sé que tenés fuerzas para mí. Solo quiero salir y volver a jugar‘”, contó la madre sobre Brunella, respecto a esta decisión de encadenarse.
La respuesta de la Municipalidad
Desde la Comuna reconocieron que el abordaje a la familia se está haciendo y que, de hecho, lo hacen desde antes del ataque, desde el año 2018, a través de prestaciones específicas a Johana Sánchez.
Ya consumado el ataque, la asistencia se trasladó a la menor. Primero con dos bolsones de alimentos mensuales, que la mujer detalló que fueron entre abril y agosto. Además, se le otorgó una ayuda económica de $50.000.
Por otro lado, aseguraron que le entregaron el beneficio de Fortalecimiento Familiar por un período de tres meses. Solo falta depositar el último pago por $128.800.
Además, desde la Comuna señalaron que les entregaron dos bolsas de cemento y tres rollos de membrana porque la casa tenía filtraciones y que hicieron el cierre del frente de su casa. También resaltaron que le ofrecieron sillas de ruedas para el traslado y que le siguen otorgan la movilidad para los turnos médicos y la rehabilitación.
