En menos de diez días, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta tienen que lograr que Omar de Marchi confirme si competirá en las PASO encarrilado en Cambia Mendoza. Esa fue la principal definición a la que se llegó este lunes en la reunión de la mesa nacional de Juntos por el Cambio donde Alfredo Cornejo y Rodolfo Suarez volvieron a apurar a sus socios del PRO para lograr que el aliado-opositor se encuadre y no rompa.
El tándem radical expuso sobre esa mesa la situación que se da en Mendoza con el diputado nacional que busca ser gobernador. No era la primera vez. Dos semanas atrás, Suarez expuso ante Rodríguez Larreta la tensión existente con De Marchi y las críticas que recibe del aliado. Tampoco es el único conflicto en las jurisdicciones que preocupa a la coalición opositora, puesto que también hay arduas discusiones en Córdoba, Neuquén, Tucumán, Río Negro y Chubut.
De allí, Suarez y Cornejo -que tuvieron el apoyo del gobernador jujeño Gerardo Morales y del senador porteño Martín Lousteau- lograron sacarle al PRO una definición. Según indicó una fuente del Gobierno, tanto Rodríguez Larreta como Bullrich se comprometieron a resolver el rol de De Marchi antes del 15 de febrero o hasta esa fecha.
“Tanto Morales como Lousteau manifestaron que es imposible, que el PRO tiene que estar dentro de Cambia Mendoza“, aseguró otra de las voces consultadas. Y agregó que “más allá de alguna actitud defensiva de Larreta sobre De Marchi, el 15 de febrero el PRO va a estar dentro del frente, es lo que manifestó Patricia”.
“La mesa nacional no va a permitir que el PRO participe por afuera“, recalcó.
La fecha no es un día cualquiera. Este ultimátum coincide con el plazo que en Cambia Mendoza fijaron para confirmar quiénes estarán en el frente electoral. Pero también tiene un changüí para el PRO: en rigor, hay una prórroga hasta el 22 de febrero, una semana más para seguir negociando.
“Se definió que se iba a sostener el frente sobre cualquier personalismo“, aseguraron. En la discusión, se sostuvo que De Marchi podía ir por fuera del paraguas de CM, pero ese argumento fue rechazado por los mendocinos, quienes recordaron que en la provincia funciona el sistema de las PASO.
No es un detalle menor. En las reglas que acordaron previamente, se estipuló que las fuerzas competirán a través de esta herramienta para dirimir internas y candidaturas. Donde no exista este mecanismo, entonces irán a las PASO. Quienes no se sometan a estos acuerdos, la mesa nacional se acordó que se intervendría el partido. Hasta ahora, el argumento de De Marchi es que los frentes se extinguen el día posterior a las elecciones.
“En Mendoza hay PASO y, por otro lado, gobierna el frente, entonces, eso quedó salvado“, apreció una de las fuentes consultadas.
Por el contrario, en el demarchismo aseguran que en las otras provincias, es el radicalismo el que ha roto la alianza local, como en Río Negro, donde un sector de la UCR decidió acordar con Alberto Weretilneck.
Y respondieron al ultimátum de la UCR parando la pelota: “La ley nos indica que el plazo para confirmar los frentes es el 1 de marzo“, recalcaron. Esta fecha está estipulada en el llamado a elecciones que hizo la semana pasada Suarez.
Por otro lado, desde el espacio liderado por el diputado nacional también indicaron que en la próxima reunión de JxC se incorporarán dos representantes de las mesas departamentales. Esto servirá, según explicaron, para defender su postura ante los radicales, ya que de esta manera en Buenos Aires podrán conocer la realidad de esos lugares.
“Si el 15 de febrero De Marchi no cambia su actitud, el PRO va a afirmar dentro de CM, no me preguntés cómo“, sostuvieron quienes estuvieron al alcance de lo que se discutió. La cuestión es urticante, puesto que quien tiene el sello, y la firma, es Álvaro Martínez, el diputado nacional que suele oficiar de vocero de De Marchi.
En este caso, Martínez tiene que convocar a la Asamblea Provincial, el máximo órgano de decisión, quien es la que presta el aval para que el presidente del partido establezca los acuerdos con otras fuerzas y conforme frentes.
Por su parte, tanto Larreta como Bullrich se comprometieron a mantener al PRO unido en Mendoza, a pesar de las internas. En el radicalismo local, consideran que la presión la tiene más que nada el jefe de gobierno porteño.
El ex intendente de Luján de Cuyo está encolumnado detrás del proyecto presidencial de Rodríguez Larreta y es su operador en el interior del país. Hasta ahora, desde el cornejismo han considerado que Rodríguez Larreta se hace el distraído con las actitudes del ex intendente de Luján de Cuyo.
“Horacio es muy respetuoso de las decisiones de los distritos”, indicaron desde el PRO local, bajándole la presión al jefe de gobierno porteño.
La discusión en la mesa nacional de JxC se produjo el mismo día en que Suarez y gran parte del radicalismo postularon a Cornejo como precandidato a gobernador. Al conocerse el operativo clamor en torno al senador nacional, desde el PRO señalaron en ese momento que era algo que esperaban y que no se manifestarían. Eso sí, tenían más expectativas respecto a la reunión de este mediodía en el barrio porteño de Palermo.
