El nuevo escenario en calle Rawson.

La transformación de la exbodega Filippini comenzó hace dos semanas. Luego de la licitación anunciada meses atrás, la Municipalidad de Godoy Cruz avanzó con las tareas de demolición de la histórica estructura como parte de un proyecto que busca abrir una nueva calle, mejorar la iluminación y recuperar uno de los sectores más deteriorados del este del departamento.

Andrea Ginestar

La Bodega Filippini, ubicada sobre calle Rawson en Godoy Cruz, fue inaugurada hacia fines del siglo XX y dejó de operar a finales de 1970. Desde entonces, el predio entró en un progresivo estado de deterioro producto del abandono y, aunque en distintos momentos se proyectaron desarrollos inmobiliarios en la zona, ninguna de esas iniciativas se concretó.

En marzo de este año, el Concejo Deliberante aprobó la aceptación de una donación con cargo de 7.200 metros cuadrados que serán utilizados para abrir una calle entre Barcala y Roca. La operación formó parte de un acuerdo alcanzado entre el municipio y la empresa Youngstown S.A. Mediante ese convenio se compensaron deudas que rondaban los 263 millones de pesos, además de resolverse reclamos administrativos y judiciales que permanecían abiertos entre las partes.

Crédito: Andrea Ginestar

El intendente Diego Costarelli confirmó que los trabajos comenzaron hace aproximadamente dos semanas y que la obra completa demandará entre cinco y seis meses.

“Ya empezamos con todas las demoliciones. En cinco o seis meses la bodega va a estar demolida, el terreno limpio, con el cierre perimetral terminado, la nueva calle abierta e iluminada”, aseguró.

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En detalle

El municipio alcanzó un acuerdo con los propietarios del inmueble para que cedieran parte del terreno, a cambio de una deuda que mantenían con la comuna. A partir de esa donación, se acordó la apertura de una nueva calle que atravesará el predio y conectará con Barcala.

Según explicó Costarelli, el objetivo trasciende la recuperación urbana. “No es solamente abrir una calle. Tiene que ver con la seguridad y con un reclamo histórico de todos los vecinos del este de Godoy Cruz”, afirmó.

El intendente remarcó que el sector presenta importantes problemas de iluminación y circulación, situación que genera sensación de inseguridad durante la noche. “Lo que buscamos es que sea un lugar mucho más seguro para quienes viven y transitan por esa zona”, indicó.

Antes de la demolición

Una licitación millonaria

De acuerdo con la documentación técnica incorporada al expediente y publicada en el Boletín Oficial en marzo de este año, la Dirección de Obras Públicas de Godoy Cruz estimó que las obras comprometidas en el convenio con la empresa Youngstown S.A. demandarán una inversión cercana a los $976 millones.

En paralelo, la Dirección de Rentas informó que los padrones involucrados en el acuerdo acumulaban, hasta agosto de 2025, una deuda superior a los $19 millones. A ese monto se suma la exención de las Tasas por Servicios a la Propiedad Raíz por un período de seis años, beneficio valuado en casi $60 millones. De esta manera, entre las obligaciones a compensar y los incentivos fiscales otorgados, el total asciende a poco más de $79 millones.

La cifra se eleva considerablemente al incorporar las multas acumuladas por distintas infracciones registradas a lo largo de los años, que rondan los $183 millones. En conjunto, el acuerdo implica una compensación cercana a los $263 millones.

Como parte del convenio, la firma cedió al municipio una superficie de 7.206 metros cuadrados destinada a la apertura y ensanche de calles. Según la tasación realizada por la Comisión Valuadora Municipal, esos terrenos tienen un valor estimado de 792.727 dólares.