Faustino Díaz Crimi murió en febrero de 2025 mientras participaba de una escuela de verano en el Marista Rugby Club, y ahora su familia impulsa una nueva regulación para este tipo de actividades en Mendoza. El proyecto, que ya obtuvo media sanción en el Senado, busca establecer un marco común de funcionamiento y reforzar las medidas de seguridad destinadas a los niños. 

“Mañana nos vamos a juntar a las 11.30 para apoyar la ley de escuelas de verano en la Legislatura. Además vamos a juntar firmas mientras sesionan los diputados”, confirmó María José Crimi, madre de Faustino.

La iniciativa ahora avanza en la Cámara de Diputados. El proyecto cuenta con el impulso de la senadora Adriana Cano y otros legisladores y plantea establecer un marco regulatorio específico para las escuelas de verano en Mendoza.

Qué establece el proyecto de ley

La iniciativa que impulsa la familia de Faustino busca que las escuelas de verano que funcionan en Mendoza tengan un marco de regulación común y mayores controles sobre las condiciones de seguridad.

El proyecto, que ya obtuvo media sanción en el Senado, contempla que estas actividades sean reconocidas por la Provincia y que exista un registro de los establecimientos habilitados. De esta manera, las familias podrán consultar previamente si el lugar al que concurren sus hijos cuenta con la autorización correspondiente.

Además, la propuesta plantea controles coordinados entre organismos provinciales y los municipios para verificar el cumplimiento de las condiciones exigidas. La regulación alcanzaría tanto a propuestas públicas como privadas.

La causa por la muerte de Faustino

En paralelo al reclamo de la familia, la investigación judicial por la muerte de Faustino Díaz Crimi continúa avanzando. El niño murió el 5 de febrero de 2025 luego de sufrir un ahogamiento en una de las piscinas del Marista Rugby Club, mientras participaba de una escuela de verano.

Con las últimas medidas adoptadas por la Fiscalía de Homicidios, seis personas quedaron imputadas por homicidio culposo. A los cuatro acusados que ya formaban parte del expediente (Brenda Fuster, Daiana Gómez, Paulo Depetri y Máximo Pizzaro) se sumaron Leandro Martín Cappa Robles y David Manuel Bullaude Díaz.

La investigación apunta a determinar las responsabilidades vinculadas con las tareas de supervisión y cuidado durante la actividad. Entre los imputados hay personas relacionadas con la coordinación de la escuela de verano, el control de los chicos y la empresa que prestaba el servicio en el club.

La necropsia determinó que la muerte de Faustino se produjo por ahogamiento. El niño se encontraba en un sector de la pileta cuya profundidad alcanzaba 1,90 metros.