El otoño es la época habitual en la que los ácaros hacen su aparición. Este año, además, el clima extraordinariamente húmedo de Mendoza, favorece su proliferación; por lo que los alérgicos a estos microscópicos arácnidos ya comienzan a sentir sus efectos. Cómo aliviar los síntomas.
Estornudos, narices congestionadas, la sensación de “agüita” corriendo por la nariz, picazón de garganta y piel, e incluso en los casos más severos, la sensación de asfixia y ahogo, son algunas de las características molestias de las alergias generadas por los ácaros.
El médico inmunólogo Miguel Lisanti indicó a El Sol es que, “la alergia fue diseñada para que el cuerpo humano pudiera combatir los parásitos. Pero, tanta higiene y lavandina se nos volvió el contra y nos terminó ‘atacando’ a nosotros mismos”. Al respecto, resaltó que el 30% de la población de Mendoza presenta algún tipo de alergia.
Esta enfermedad es una respuesta del sistema inmunológico frente a alguna sustancia u organismo que interpreta como una amenaza y, por lo tanto, reacciona de manera “exagerada” para defenderse. La mayoría de los cuadros alérgicos se manifiestan durante los primeros años de vida. Sin embargo, hay casos donde se presentan en edades más avanzadas.
Una de las características de la alergia es que “tiene picos estacionales”, dijo Lisanti.

La mayor afectación de los cuadros alérgicos depende de cada persona. “Si el paciente es alérgico al polen, la primavera será el peor momento para esa persona. Si la alergia está vinculada al césped, será durante el verano. Y si esa persona padece los ácaros, ahora en otoño sufrirá la respuesta de su sistema inmune”, aclaró.
Y agregó: “Los cuadros más comunes de alergia generan conjuntivitis, rinitis que puede ir acompañada de picazón o dolor de garganta, urticaria y los casos más graves, asma bronquial”.

El otoño en Mendoza
“El otoño implica cambios bruscos de temperatura y eso aumenta la vulnerabilidad de los pacientes frentes a los virus. Empieza la época en la que circulan hasta 200 tipos de virus respiratorios diferentes. Resfríos, gripe, adenovirus y, desde el año pasado, sumamos el Sars-CoV-2”, añadió el médico.
Pero, el otoño no sólo es sinónimo de virus respiratorios por las bajas temperaturas, sino que quienes son alérgicos a los ácaros la pasan bastante mal, ya que llega el momento del año en que éstos aparecen. “Los niveles altos de humedad son buenos para aplacar el polen pero son pésimos para los ácaros. Que son los que proliferan en esta época. La humedad ayuda a que más se reproduzcan”, comentó el alergista.
Mágica, económica y ecológica respuesta
Para quienes sufren de la alergia a los ácaros hay una solución económica y ecológica: el té. “Diluir un saquito de té en un litro de agua y pulverizarlo sobre colchón, almohada y todos los lados en donde se asientan los ácaros. Es el mejor acaricida”, resumió el médico.
“Lo único es que hay que tener cuidado de diluirlo bien para que no manche la ropa, nada más”, aclaró el especialista.

No bajar la guardia
Ante la pandemia por el coronavirus, actualmente se suele asociar cualquier síntoma al Sars-CoV-2 hasta que se pueda acreditarse o descartarse. Sin embargo, es necesario tener presente que los virus estacionales siguen existiendo.
“Son más de 200 los virus que circulan cada año y que generan resfríos y la gripe común. Ahora con todo el tema del coronavirus es fundamental no bajar la guardia y prestar mucha atención al desarrollo de los síntomas”, explicó Lisanti.

Algunas de las manifestaciones físicas del Sars-CoV-2 pueden darse como urticaria y bloqueo nasal. Ambos en una primera instancia “pueden ser confundidos como síntomas de alergia, pero también pueden devenir en coronavirus. Por eso es esencial que se esté atento al patrón evolutivo del cuadro”, finalizó el especialista
