Una millonaria deuda en Luján de Cuyo complica la transición política entre el electo Omar De Marchi y el intendente Carlos López Puelles. La difícil situación financiera del municipio gobernado por el FpV es tal que el viernes sólo acreditaron los salarios de la mitad de los empleados.
Tras las elecciones de junio, los contactos políticos han sido escasos a tal punto que los dos principales referentes todavía no se han sentado a discutir cómo sigue la infraestructura de servicios en Luján hasta el 10 de diciembre. Apenas un par de reuniones entre los emisarios.
Por un lado, el concejal Sebastián Bragagnolo con el secretario de Gobierno, Víctor Sottile para definir lo político. Por el otro, el secretario de Hacienda, Mario Granado recibió al ex legislador provincial del PD, Tony Spezia para abordar la cuestión más espinosa, lo financiero.
Ante la falta de información oficial, los demarchistas temen por la deuda que López Puelles está “pateando” para su sucesor. Según indicaron, habría unos 400 millones de pesos de deuda flotante que recibiría el intendente electo.
En este punto, recalcaron las fuentes consultadas, los demócratas-macristas aseguraron que el municipio estaría librando cheques prorrateados a diciembre para saldar la deuda de 50 millones de pesos que mantendrían con los proveedores.
El viernes, la secretaría de Hacienda depositó sólo el sueldo a la clase G -que toca los sueldos más bajos de la comuna- y la mitad de los empleados todavía no han cobrado, lo que da una pauta de la crisis financiera que vuelve a complicar la gestión de López Puelles, ya en su recta final.
No es la primera vez que López Puelles tiene complicaciones para pagar a los municipales. Pero ante este panorama, en el oficialismo buscan una salida para hacer frente a las deudas: pedir autorización al Concejo Deliberante para cobrar el adelanto de 10 millones de pesos por convenio que aporta YPF. Estos fondos generalmente se cobran a fin de año, pero lo que sobran son dudas sobre el destino de los mismos.
El martes se realizará una reunión en el Concejo para definir esta cuestión, pero el ánimo político en los bloques partidarios no es el mejor ya que el Ejecutivo salteó la instancia de los ediles para pedirle un adelanto al agente financiero del municipio, el Banco Supervielle.
Pero a eso, mientras queda una semana para las Primarias presidenciales, los cuestionamientos también apuntan a la falta de conducción, ya que después de la derrota, el intendente se tomó licencia y no se lo ha visto por el municipio. Su secretario de gobierno, Sottile, presentó parte de enfermo, por lo que algunos consideran que el municipio es una “bomba de tiempo”.
