El fenómeno climático El Niño ha vuelto al Pacífico tropical y su impacto será “bastante significativo” en este ciclo, anunció en mayo la Oficina de Meteorología de Australia. Este fenómeno provoca lluvias en Sudamérica y sequía en Asia. ¿Su presencia logrará quebrar la emergencia hídrica de Mendoza?
Desde el Departamento General de Irrigación prefirieron seguir en la línea de cautela al momento de hablar de la crisis hídrica ya que aseguraron que se guían por la cantidad de nieve acumulada en alta montaña y hasta el momento no se han registrado nevadas importantes.
Mientras que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) afirmó que este fenómeno coincide con el denominado “Veranito de San Juan” y, por ello, varias ciudades del país atraviesan temperaturas cálidas a tan sólo 10 días del invierno.
Del otro lado del Hemisferio, el director del departamento de vigilancia climática de la Oficina de Meteorología de Australia, David Jones, confió que “en esta ocasión, El Niño va a ser un acontecimiento bastante significativo. No será uno débil o casi inapreciable como en 2014. Este fenómeno quizás supere los modelos previstos”.
La última vez que el territorio australiano padeció los efectos de El Niño fue en 2010 y la preocupación en esa zona se debe a las intensas sequías por las que se pierden plantaciones y ganados.
El Niño se caracteriza por temperaturas inusualmente cálidas en la superficie del océano y afecta al clima de muchas partes del mundo al elevar las temperaturas en todo el planeta. Los meteorólogos internacionales señalaron que el impacto durará hasta el otoño austral de 2016.

¿Qué dicen de Irrigación?
“No hacemos pronósticos de nieve sino que con las nevadas caídas, la evaluamos y hacemos pronóstico de escurrimiento. Todos los años presentamos el informe en octubre después de que, en invierno, pasaron todas las nevadas. Hay varios organismos provinciales, nacionales e internacionales que están hablando de la presencia del Niño y los índice indican que este año vendría más marcado que en 2014. Según dicen, registra un mayor porcentaje de precipitaciones pero Irrigación no tiene un estudio en profundidad de que traiga más nevadas”, dijo Juan Andrés Pina, director de Ingeniería de Irrigación.
El funcionario dijo que prefieren ser muy cautos ante la presencia de este fenómeno porque si bien los meteorólogos hablan de su llegada, en alta montaña no se han registrado nevadas hasta el momento.
“Históricamente, entre abril y mayo se dan fuertes nevadas y este año no han ocurrido, lo que no es un buen indicio. Ojalá que aparezcan de manera tardía porque hay mucha expectativa en los productores”, explicó y agregó que consideran la información sobre el fenómeno pero que desde Irrigación trabajan en base a la nieve caída en cordillera para declarar la emergencia hídrica.
“Nosotros tenemos un sistema de estaciones hidronivometeorológicas, que registran todos los parámetros meteorológicos más la nieve en cordillera. Las monitoreamos durante todo el invierno y en septiembre y octubre se realizan los vuelos a alta montaña donde se realiza un cateo de la nieve y posterior pronóstico en función de la nieve que ha caído. Es decir un pronóstico de escurrimiento que indica cuánta agua van a llevar los ríos. Y en función de eso diagnosticamos el riego de la temporada”, especificó el ingeniero.
Pina también aclaró que el riego de esta primavera se trabaja con el agua disponible del año pasado. Y señaló que es importante destacar que trabajan como si las crisis hídricas fueron cada vez más extensas y, así, han realizado una serie de obras con enfoques de “mitigación de efectos del cambio climático que incluyen reservorios de aguas en zonas bajas de la red que permite una gran flexibilización en la distribución”.
Y lo ejemplificó: “Cuando se produzca una gran tormenta de verano, uno corta el turno, ahorra esa agua con la que estaba regando y la utiliza después”, contó el funcionario.
Invierno poco frío
Ricardo Villalba, titular del Instituto de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) habló con Canal 9 Televida y detalló que tienen esperanza de que El Niño produzca precipitaciones en niveles cercanos a lo normal. Aunque las lluvias en el llano no se verán afectadas por este fenómeno.
Según el experto, el fenómeno se hace sentir en las temperaturas cálidas que tenemos, aunque no se manifiesta su presencia con las lluvias en cordillera.
“Ojalá este evento Niño se solidifique y la circulación atmosférica nos permita tener suficiente nieve en la cordillera para poder quebrar esta emergencia hídrica que venimos viviendo desde hace cuatro o cinco años”, dijo Villalba.
Por su lado, el SMN aseveró que para este trimestre meteorológico que comienza (junio, julio, agosto), se espera también que la temperatura media sea normal o superior a lo normal en todo el centro y norte del país. Mientras que en la región patagónica se prevé temperaturas próximas a lo normal.

