Alfredo Cornejo prueba una canilla en una casa entregada por el IPV.

El gobernador Alfredo Cornejo cerró su primer año de gestión de regreso al Ejecutivo provincial con un balance agridulce en materia habitacional. Durante el 2024, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) entregó 685 viviendas, siendo ésta una de las cifras más bajas desde que Cambia Mendoza asumió el gobierno provincial en 2015.

Para este año, el organismo encabezado por Gustavo Cantero proyectó una serie de medidas para aumentar el número de entregas de viviendas, incluyendo la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento. Entre ellas destaca un viejo anhelo de Cornejo: el subsidio por parte del Estado provincial a créditos hipotecarios. Otro objetivo es seguir reduciendo la tasa de morosidad.

Actualmente, el IPV cuenta con 15.672 créditos activos, y la morosidad ronda el 38%. Para el 2025, el organismo provincial apunta a entregar alrededor de 2.000 viviendas y realizar 1.000 mejoramientos habitacionales. El presupuesto destinado para este año será de 93.000 millones de pesos, lo que representa la mitad de la partida de gastos de la Subsecretaría de Infraestructura.

Balance del 2024

Con el balance del 2024, Cantero aseguró que “fue un año complicado” debido al cambio de gobierno nacional y a la incertidumbre económica generada en los primeros meses de la gestión de Javier Milei. Esto impactó negativamente en la entrega de viviendas en comparación con 2023.

En el último año de la gestión de Rodolfo Suarez, se entregaron cerca de 2.000 viviendas. Según Cantero, la disminución en la entrega de viviendas durante el 2024 también se debió a la reprogramación de carpetas que el IPV tuvo que realizar.

Fue un año que inició muy complicado, con un gobierno nuevo y variables económicas que marcaban un futuro incierto. Ante esa situación, decidimos no parar la obra pública y hablamos con las cámaras constructoras para coordinar una reprogramación de las obras y así pudimos avanzar”, manifestó el funcionario.

No es la primera vez que Cornejo enfrenta un bajo número de entregas en el primer año de su gestión. En 2016, el IPV concretó apenas 352 viviendas, aunque en aquel entonces el organismo estaba en plena reestructuración tras heredar una deuda de 500 millones de pesos —equivalentes a más de 53 millones de dólares de la época— del gobierno de Francisco “Paco” Pérez.

Durante la primera gestión de Cornejo (2015-2019), las entregas de viviendas aumentaron paulatinamente: de las 352 casas entregadas en 2016, se pasó a 1.635 en 2017, alcanzando un pico de 2.322 en 2018 y cerrando con 1.920 en 2019. En total, su primera administración concluyó con más de 6.200 viviendas adjudicadas.

Proyecciones para el 2025

El Instituto Provincial de la Vivienda se fijó como objetivos para este año reducir la tasa de morosidad, avanzar con acuerdos con bancos para la entrega de créditos hipotecarios y continuar con diferentes programas habitacionales, enfocándose en viviendas sociales.

Cantero adelantó que “seguramenteen febrero se anunciarán licitaciones del programa Mendoza Construye I. Esta vez, el programa trabajará en conjunto con los municipios, permitiendo el acceso a personas con ingresos equivalentes a tres salarios mínimos, vitales y móviles.

Con la Ley de Regularización Dominial de Viviendas y Cancelación Anticipada, sancionada en diciembre, en el IPV aseguran que se redujo significativamente la cantidad de morosos. La norma otorga beneficios de pago para adjudicatarios con créditos previos a 2017 que tenían cuotas adeudadas.

Comenzamos con más de 35.000 créditos y la mora superaba el 50%. Actualmente, estamos en el 38% gracias a la Ley 9571. Nuestra meta es llevar la morosidad a un rango razonable, entre el 10% y el 15%. Aunque el número actual sigue siendo alto, estamos en un proceso de reducción considerable”, comentó el titular del IPV.

En cuanto a la posibilidad de que el organismo provincial subsidie créditos a futuros beneficiarios, el IPV inició conversaciones con el Banco Nación, Hipotecario y Ciudad para facilitar créditos accesibles.

Con la mejora económica del país, las tasas bancarias deberían bajar. Por eso ya estamos dialogando con los bancos para definir cómo el IPV puede ayudar a los asalariados a acceder a préstamos bancarios. Queremos que en el futuro cercano, la financiación provenga de las entidades financieras y no del Estado. Ese es el objetivo de este año, y esperamos hacer un anuncio en los próximos meses”, aseguró Cantero.

Un punto que se encuentra en “stand by” es la venta de paquetes de hipotecas que propuso el ministro de Hacienda, Víctor Fayad, en su Paquete Fiscal. Estos créditos forman parte de los programas IPV Mi Casa y Construyo Mi Casa.

Este tema recién lo estamos empezando y durante el año seguramente iremos avanzando. Para las aseguradoras puede ser interesante ahora, pero hay que darle continuidad. Esto también lo estamos conversando con los bancos, y somos muy optimistas”, concluyó Cantero.