Un equipo de andinistas y científicos instaló cinco estaciones meteorológicas automáticas en zonas críticas del cerro Aconcagua. Estos equipos permitirán monitorear en tiempo real las condiciones climáticas, mejorar la seguridad de las expediciones de los montañistas y evaluar el estado de los recursos hídricos en una región afectada por una sequía de 15 años.
La tecnología, que fue donada por empresas e instituciones de Estados Unidos al Conicet, posibilitará medir diversos parámetros, como la velocidad del viento, la temperatura, la radiación, la presión atmosférica y las precipitaciones.
Los datos recopilados contribuirán a una red global accesible para científicos de todo el mundo. Además, se montó una estación de flujo en el glaciar Horcones Superior, diseñada para operar durante dos años y medir el equilibrio energético de la superficie.
Pierre Pitte, investigador del Conicet y quien lideró el operativo, explicó: “Los flujos de energía permiten conocer los procesos por los cuales los glaciares ganan y pierden masa. Por ello, el balance energético es clave para comprender el comportamiento actual de los glaciares y modelar posibles escenarios futuros”.
La investigación forma parte del proyecto WAYRA —que significa “viento” en quechua—, una colaboración internacional con Argentina y se espera que proporción clave para la toma de decisiones a futuro.

Los peligros del Aconcagua
En enero de 2024, debido al alto riesgo de avalanchas generado por las prolongadas olas de calor, un grupo de investigadores realizó un relevamiento en el Aconcagua para analizar las lagunas formadas por el deshielo en Plaza Argentina. Examinaron los posibles endicamientos, la estabilidad del terreno y los procesos de derretimiento del permafrost.
A pesar de las altas temperaturas registradas en Mendoza, con cinco olas de calor en lo que va del año, los científicos no detectaron un evento similar al del 2024.

“Los lagos del año pasado se drenaron completamente al final del verano. Este año, los científicos del IANIGLA que instalaron la estación en Plaza Argentina pudieron constatar su vaciamiento. No se observó un evento similar”, aseguró Pitte en diálogo con El Sol.
Uno de los peligros del Aconcagua es que el clima cambia abruptamente con la altitud lo que implica un riesgo para los montañistas, por lo que este observatorio permitará realizar pronósticos más ajustados para quienes realicen travesías en el coloso.
Ubicación de las estaciones meteorológicas
Las estaciones fueron instaladas en:
- Campo base Plaza de Mulas (4.300 msnm)
- Plaza Argentina (4.200 msnm)
- Glaciar Horcones Superior (4.350 msnm)
- Campo de altura Nido de Cóndores (5.580 msnm)
- Inmediaciones de la cumbre (6.960 msnm)
La expedición, realizada entre el 4 y el 21 de febrero, fue liderada por Pierre Pitte, Baker Perry (University of Nevada, Reno) y Tom Matthews (King’s College de Londres), quienes han realizado expediciones similares en el Monte Everest (Himalaya), el volcán Tupungato (Andes Centrales) y los Andes Tropicales.
El equipo incluyó profesionales del Conicet, del Departamento General de Irrigación (DGI), guías de montaña, personal del Parque Provincial Aconcagua (PPA) y porteadores. La empresa Inka Expediciones brindó apoyo logístico para las operaciones en terreno.

Las estaciones y sus componentes fueron donados por fabricantes como Campbell Scientific, OTT Hydromet, RM Young, Mount Washington Observatory y Lightning Master. La expedición fue financiada principalmente por la Universidad de Nevada y contó con el apoyo del Gobierno de Mendoza para la logística de instalación.
De la gestión del proyecto y la expedición al Aconcagua participaron: Pierre Pitte, Ivana Peker Marcosig, Mariana Correas Gonzalez, Mariano Masiokas, Maximiliano Viale, Juan Pablo Scarpa, Mariano Castro, Pilar Jeanneret y Fidel Roig, del IANIGLA; Baker Perry, de la Universidad de Nevada; Tom Matthews, del King’s College London; Alfonso Davila, de la NASA; Martín Salas, del Departamento General de Irrigación; Martin Guajardo, guía de alta montaña en INKA; y Pablo Betancourt, fotógrafo de montaña. Las gestiones de importación se realizaron desde el CCT-Mendoza. Las gestiones de importación se realizaron desde el CCT-Mendoza.

