Este martes presentó su declaración por escrito Marta Isabel Boiza, la esposa del juez federal Walter Bento, acusado de ser jefe de una asociación ilícita que cobraba coimas cambio de favores judiciales. El miércoles será el turno del magistrado para defenderse.
La mujer, que también es funcionaria judicial, está imputada por enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Sin embargo, su defensa sostiene que más allá de esas acusaciones, a la pareja de Bento se la imputa por ser la “esposa de”.
Es por eso que en el escrito la acusada relató su historia desde que conoció al juez federal, que hoy está justamente en la mira de la Justicia por la presunción de diversos delitos.
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“Concurro a la audiencia fijada para el día de la fecha a fin de efectuar mi descargo respecto de la injusta, infundada e indeterminada imputación lanzada por el fiscal (Dante Vega)”. Así comienza el escrito, en referencia al dictamen que realizó el principal investigador del Bentogate. En torno a esto, argumentó que su declaración es escrita ya que la imputación le resulta “absurda, indeterminada y sin fundamentos”.
Asimismo, la esposa de Bento aseguró que enfrenta un “grave trauma” tras la difusión pública de la causa. Y tildó de “violentas” las medidas realizadas el pasado 5 de mayo, aduciendo que la afectaron como mujer, esposa y madre por ser una “injustificada barbarie”.
El fiscal “enemigo”
En su declaración Boiza se deslindó de responsabilidades y aseguró que no tuvo injerencia en el trámite de los procesos judiciales donde, según el fiscal Vega, su marido habría incurrido en irregularidades.
Después de destacar “lo absurdo” de la reconstrucción del fiscal, Boiza declaró que ignora el trámite de las causas por las que se acusa a su marido. “Mi esposo se ocupará de refutar la imputación que le realizó el fiscal enemigo sobre los actos procesales (…)”, declaró.
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Por otra parte, se refirió al fiscal Vega y afirmó que no es legítimo que esté a cargo de la instrucción de la causa porque mantiene una “notoria enemistad” con Bento. “Es un verdadero enemigo”, describió”.
Sobre eso, afirmó que el allanamiento del domicilio familiar y la requisa personal fue un acto “humillante, denigrante y estigmatizante”.
“Vega quiere, y piensa que está cerca de lograrlo, destruir a mi esposo (y a nuestra familia) pero no lo logrará”, añadió.
Enriquecimiento ilícito
En su descargo relató que conoció a Bento en enero de 1987 en Chile. En ese entonces él vivía en Buenos Aires por lo que en febrero se vino a visitarla a Mendoza y comenzaron un noviazgo. La pareja se casó en junio de 1989. Por esa época la mujer trabajaba en el Banco de Previsión Social de Mendoza y pidió traslado el traslado a la sucursal de Buenos Aires.
Cuando llevaban pocos meses de casados el juez federal consiguió trabajo en una Casa de Cambios donde percibía altos ingresos. Con los ahorros se compraron un auto en el año 1990 y un departamento en Caballito en 1991.
Un año después la pareja se trasladó a Mendoza en 1992 donde Bento fue designado funcionario judicial. “Cuando vinimos a Mendoza nuestro patrimonio familiar ya era abultado”, justificó Boiza al afirmar que cuando el juez entró a la Justicia los bienes ya eran “significativos”.
La mujer retomó su trabajo en 1998 en medio de una depresión causada por la parálisis cerebral que sufría uno de sus hijos.
Recién en el año 2005 Bento asumió como juez y en ese momento Boiza afirma que le hicieron la vida imposible. Según la historia que cuenta, en ese momento Luis Leiva era el magistrado destituido y Otilio Romano camarista y señaló que lo querían en ese cargo a Vega.
“La secretaria que hoy instruye la causa, la Dra. (Ivana) Aramendi en ese tiempo era relatora del Dr. Vega y me denunció falsamente”, sostuvo.
Viajes
En su descargo la esposa del juez contó también que después que nació su hijo Facundo hicieron muchos viajes al extranjero para investigar su patología con especialistas y afirmó que esas escapadas también fueron una terapia para la pareja. Para eso aprovechaban los feriados para descansar 4 o 5 días.
“Nosotros viajamos por una buena cuestión de salud física y mental, y juntos para cargar energías. Es nuestro momento de dedicación a la pareja. Es una canallada que el Fiscal haya sugerido que viajamos frecuentemente para hacer negocios turbios que no determinó, en el extranjero”, sostuvo.
En conclusión, la mujer asegura que tiene los ingresos suficientes para viajar y además dijo que aprovechan descuentos y Hot Sale para solventar esos costos. El resto de las explicaciones las dará Bento, anticipó Boiza.
Entre los ingresos adicionales que la pareja dice tener aparecen alquileres como el de Il Mercato y Hoteles del Sur S.A. “Todo ha sido declarado”, afirmó. Y añadió que nunca acudieron a testaferros, sino que todo está a nombre de ellos.
En cuanto a la investigación por lavado de dinero, Boiza destacó que no se probó que existiera delito precedente. Asimismo aseguró que no hay una conexión entre los supuestos cohechos imputados a su marido y la adquisición de los bienes que se mencionan en la intimación.
