Marcos Calvente.

La Subsecretaría de Trabajo y Empleo, dependiente del Ministerio de Gobierno, dictó este jueves la conciliación obligatoria en el marco del conflicto entre la Municipalidad de Guaymallén y el sindicato de trabajadores de la comuna.

La decisión implica el cese de los reclamos sindicales y convoca al Ejecutivo departamental y al Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (Soem) a una audiencia para el miércoles a las 9 en la Subsecretaría, con el objetivo de establecer una solución al conflicto.

La protesta de un grupo de agentes municipales comenzó este miércoles con el paro por 24 horas que afectó servicios de la comuna. Los trabajadores nucleados en el SOEM reclaman por la reapertura de paritarias y contra la quita de los bonos adicionales que desató la polémica la semana pasada.

La propuesta ante la caída de la recaudación

En conferencia de prensa, el intendente Calvente dijo este jueves que en el marco de esa reunión se les va a ofrecer a los trabajadores una “restructuración salarial de acuerdo a las pautas que ellos propongan”. Sin embargo, advirtió que “es innegociable el equilibrio fiscal porque los recursos han disminuido de manera significativa”.

Cabe destacar que la última ronda de paritarias fracasó porque no solo no hubo un incremento sino que también quitaron el adicional Compensación y Estímulo que representaba unos $325 mil en el ingreso de cada trabajador.

“El recorte del bono es en principio para este mes, pero veremos cómo sigue esta eficiencia en el gasto”, anticipó Calvente.

La medida iba a afectar a unas 3.500 personas, pero tras ser rechazada fuertemente por el gremio en un primer momento, el Ejecutivo municipal aceptó mantenerle el adicional solo a 500 personas, que son las que cobran menos de $1.200.000. Otros 3000 trabajadores sufrieron el recorte. Fue la última decisión (la seman pasada) que terminó por desatar el conflicto.

La decisión está justificada en la baja de la recaudación del Ejecutivo municipal, que ronda entre el 20% y el 30% según indicaron. “Era imposible prever esta caída en estos recursos nacionales, provinciales y municipales y que nos ha llevado a esta situación“, dijo en conferencia Calvente. Además, el incendio del centro de procesamiento de datos municipal impidió recaudar tasas al menos cuatro meses.

“Hay que achicar el gasto en todos los sentidos, no solo en personal. Estamos trabajando en todos los frentes”, agregó Calvente, quien destacó que se atenderá especialmente a los salarios más bajos.

Calvente también resaltó el recorte del 10% en los salarios de los funcionarios, que se mantendrá vigente durante seis meses. Y señaló que se eliminaron 70 cargos en el último año y medio, mientras que el Concejo Deliberante redujo el 60% su estructura.

Los dos focos de la protesta

Durante la mañana de este jueves, la manifestación de los empleados comunales tuvo dos puntos principales de concentración. Por un lado, un grupo de trabajadores se reunió en la explanada de la Municipalidad para exigir ser atendidos, manifestándose con cánticos dirigidos al intendente. Sin embargo, ningún funcionario del gabinete municipal salió a recibir las peticiones.

El clima más tenso se vivió en la sede de Servicios Públicos, ubicada sobre la calle Bandera de los Andes, sector donde opera el núcleo más duro del gremio y donde se concentran los camiones de recolección de residuos. En el lugar, los manifestantes continuaron la medida de fuerza quemando basura y arrojándola sobre las unidades operativas.

Esta acción se sumó a una madrugada conflictiva en la que se mantuvieron encendidas cubiertas durante toda la noche, requiriendo el control constante de cuadrillas municipales para evitar que las llamas se propagaran.