El Jurado Vecinal de la Ciudad, creado por la ordenanza 4136/23, continuó aplicando medidas innovadoras para sancionar y reparar conductas que afectan al espacio público. Este miércoles, un grupo de grafiteros declarados responsables de vandalizar con pintadas la vía pública trabajaron en la puesta en valor de dos jardines maternales municipales.
Las tareas se realizaron en el jardín Mimitos, ubicado en el barrio Flores, y en el jardín Duendelín, en el barrio San Martín. Los infractores, como parte de un acuerdo conciliatorio, asumieron la obligación de aportar los materiales de pintura y llevar adelante la restauración de muros internos y externos.
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El Jurado Vecinal es una herramienta que permite a los vecinos juzgar infracciones vinculadas al Código de Convivencia, especialmente en temas como vandalismo, limpieza y respeto por el entorno urbano.
En este caso, el tribunal comunitario determinó la responsabilidad de varias personas que habían realizado grafitis en distintos puntos de la Ciudad, lo que constituye una infracción contemplada en el artículo 20 del Código de Convivencia y sus artículos concordantes.

Trabajo comunitario en lugar de sanción
Para evitar sanciones económicas más severas, los grafiteros aceptaron realizar trabajos comunitarios que beneficien a la comunidad. Según explicaron desde el área municipal, el objetivo es que los responsables comprendan el daño causado y colaboren en revertir el impacto negativo que sus acciones tuvieron en el espacio público.
Las labores en los jardines maternales ya están en marcha y se espera que finalicen en los próximos días, mejorando notablemente la infraestructura y el entorno de estos espacios educativos de la Ciudad.
