El cielo se cerró este miércoles en el Gran Mendoza y dejó un mensaje claro: la noche de fin de año se organiza bajo techo. Desde temprano, las nubes empezaron a ganar espacio en el cielo mendocino y cambiaron el ánimo del día.
La tormenta ya estaba pronosticada y se desató con fuerza en zonas de alta montaña, como Potrerillos.
En otras zonas del Gran Mendoza, el cielo cargado se convirtió en protagonista justo cuando arrancan los preparativos finales para la cena de fin de año.
Las fotos del cielo empezaron a circular rápido. No hace falta el radar para darse cuenta de que el tiempo no acompaña. Así, este miércoles se vive con un clásico de fin de año mendocino. Se despide el año igual, pero con las nubes marcando la cancha y la mesa, esta vez, bien adentro.


En algunos sectores de la provincia, la tormenta ya se hace sentir. La lluvia cae con intensidad, se registra abundante agua en pocos minutos y aparece granizo chico, mientras los truenos se escuchan a la distancia.


